Chihuahua, Chih.- Este martes 12 de Mayo del 2026 a las 20.00 horas, teniendo como sede en el Centro de Convenciones y Exposiciones de Chihuahua, se realizó la presentación del proyecto “Hacia el 2031, la Basílica de Guadalupe, proyecto de fe y legado para Chihuahua”

La construcción de la Basílica de Guadalupe en Chihuahua constituye un Legado de Fe proyectado hacia el 2031.

Al respecto el rector de la Basílica de Guadalupe de Chihuahua, Pbro, Ernesto Guerrero Bernal dijo que el evento tiene como finalidad presentar de manera institucional los avances, visión y proyección del proyecto de la Basílica de Guadalupe, una obra que busca consolidarse como uno de los proyectos de fe, identidad y desarrollo social más importantes del norte de México rumbo al año 2031, fecha en que se conmemorarán los 500 años del Acontecimiento Guadalupano.

Durante la velada se compartió una visión integral del alcance espiritual, social y comunitario que representa este proyecto para Chihuahua, así como el impacto que puede generar en materia de identidad, turismo religioso, cohesión social y desarrollo regional.

El encuentro reunió a empresarios, líderes sociales, autoridades civiles, como el alcalde Marco Bonillla, las alcaldesas de a Meoqui, Mirian Soto deAquiles Serdan Yere Erives, quien invito a la ciudadania a apoyar la obra y Sandra Galindo de Aldama, el alcalde de Delicias, Jesus Valenciano el diputado federal, Alejandro Dominguez entre otras personalidades politicas representantes de distintos sectores y benefactores, con el propósito de fortalecer la participación y la suma de voluntades en torno a un proyecto que busca convertirse en un legado histórico para las futuras generaciones dijo el rector.

Asimismo, será una oportunidad para reflexionar sobre la importancia que ha tenido el mensaje guadalupano en la historia de México y cómo éste continúa siendo un factor de unidad, esperanza y transformación social menciono.

La construcción de la Basílica de Guadalupe en Chihuahua se consolida no solo como un centro espiritual, sino como un hito arquitectónico que busca transformar el panorama urbano y social de la capital para el año 2031.

El año 2031 no es casualidad; marca el 500 aniversario de las apariciones de la Virgen de Guadalupe en el cerro del Tepeyac.

A diferencia de un templo parroquial convencional, la nueva Basílica está diseñada para albergar a miles de fieles, ofreciendo espacios que combinan la modernidad con la tradición religiosa.

Entre sus principales características destacan, la capacidad ampliada, con áreas diseñadas para peregrinaciones masivas y eventos diocesanos de gran escala, contara con un centro Comunitario, que trasciende lo religioso, integrando espacios de atención social, dispensarios médicos y áreas de formación.

Para los coordinadores del proyecto y las autoridades eclesiásticas, la construcción hacia el 2031 representa una oportunidad de unificación social.

"No estamos construyendo solo un edificio; estamos cimentando un espacio de encuentro y paz en tiempos donde la comunidad más lo necesita", mencionaron fuentes cercanas al comité pro-construcción.

El avance de la obra se ha mantenido gracias a la participación activa de la ciudadanía, empresarios locales y colectas parroquiales, demostrando que la fe es el motor principal de esta ambiciosa meta.

El inicio de las obras comenzó el 12 de diciembre de 1995, cuando el Papa San Juan Pablo II bendice la primera piedra en Roma, marcando el respaldo universal a la obra.

El 12 de diciembre de 2013: Se realiza la colocación oficial de la primera piedra en el terreno actual un predio de 50 hectáreas donado por el Ejido Santa Eulalia, evento que fue presidido por el arzobispo Constancio Miranda Weckmann.

De 2014 - 2018: Se inauguran las primeras etapas funcionales, la Ermita de Guadalupe en 2014, la Calzada de los Misterios en 2017 y la Capilla de San Juan Diego junto al Mausoleo en 2018.

El diseño de la construcción busca responder a la creciente afluencia de peregrinos que el antiguo santuario colonial ya no podía albergar.

El Santuario esta situado en una zona elevada que permite ser vista desde distintos puntos de la ciudad.

Su Plaza Mariana, fue bendecida en diciembre de 2024, se colocó una escultura de cantera de la Virgen, consolidando el espacio de reunión masiva.

El complejo incluye nichos (mausoleos) y áreas verdes, diseñados para ser un refugio espiritual y social.

El año 2031 es el "punto de llegada" de la Novena Intercontinental Guadalupana y las proyecciones para Chihuahua incluyen, un Centro de Peregrinación Regional que sea el principal punto de encuentro para fieles no solo de Chihuahua, sino del sur de Estados Unidos y estados vecinos.

Para el 2031, se contempla tener el templo principal y las torres concluidas, permitiendo celebraciones litúrgicas de gran escala para el 500 aniversario.
Más allá del edificio, el proyecto busca que para 2031 se consoliden programas de ayuda comunitaria y formación desde el centro diocesano.

Este proyecto se financia principalmente a través de donativos y actividades de la comunidad, lo que lo convierte en un legado construido "mano a mano" por los chihuahuenses.

A medida que se acerca la fecha conmemorativa, los retos son claros: mantener el flujo de recursos y asegurar que la infraestructura cumpla con los estándares de seguridad y sostenibilidad actuales. Para el 2031, se espera que la Basílica de Guadalupe no solo reciba a los devotos locales, sino que se convierta en un punto de turismo religioso clave en el norte del país, detonando el desarrollo económico y espiritual de la zona.

La proyección para el 2031 busca que el santuario sea el epicentro de las celebraciones marianas más importantes de la región, conectando a Chihuahua con la festividad nacional más grande de México.

Luego del evento protocolario, se diserto la magistral conferencia “La Verdad de Guadalupe” a cargo de Mons. Eduardo Chávez Sánchez, considerado internacionalmente como una de las voces más importantes y autorizadas en materia de estudios guadalupanos.

La conferencia aborda la profundidad histórica, espiritual y cultural del Acontecimiento Guadalupano, así como la trascendencia que la Virgen de Guadalupe ha tenido en la identidad de México y América.

Mons. Chávez ha dedicado gran parte de su vida al estudio, investigación y difusión del mensaje guadalupano, participando activamente en algunos de los procesos históricos más importantes relacionados con la Basílica de Guadalupe y con la canonización de San Juan Diego.

Su presencia en Chihuahua representa un acontecimiento de gran relevancia para quienes participan y respaldan este proyecto, al tratarse de una figura reconocida internacionalmente por su cercanía con la historia contemporánea de la Basílica de Guadalupe y por su amplia trayectoria académica, pastoral e investigadora.

Mons. Eduardo Chávez Sánchez es Canónigo de la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe, director General del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos (ISEG), Doctor en Historia de la Iglesia por la Pontificia Universidad Gregoriana, especialista e investigador del Acontecimiento Guadalupano reconocido internacionalmente, postulador de la causa de canonización de San Juan Diego, colaborador cercano de San Juan Pablo II durante el proceso histórico que llevó a la canonización de San Juan Diego en 2002

Es Secretario General de la V Visita Pastoral de San Juan Pablo II a México, autor de diversos libros e investigaciones sobre Guadalupe y la evangelización en América entre otros muchos cargos mas.