Chihuahua, Chih.- El Gobierno del Estado atiende a un grupo de personas desplazadas provenientes de la comunidad de El Durazno, Durango, quienes arribaron a Parral y a la capital tras los recientes hechos de violencia registrados en la región serrana colindante con Durango, Chihuahua y Sinaloa. Las autoridades estatales confirmaron que las familias huyeron luego de ataques armados y enfrentamientos atribuidos a grupos criminales que operan en esa zona.

El secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda, informó que el Estado brinda apoyo a cerca de 100 personas desplazadas y aseguró que reciben la misma atención que cualquier familia chihuahuense víctima de desplazamiento forzado. Indicó que las autoridades activaron los protocolos de atención humanitaria y seguridad desde el momento en que tuvieron conocimiento de su llegada a territorio estatal.

Explicó que el Gobierno del Estado mantiene una mesa interinstitucional coordinada por la Secretaría General de Gobierno para atender este tipo de contingencias. Añadió que, en los casos donde existe una denuncia formal, la atención corresponde a la Fiscalía General del Estado (FGE), a través de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), instancia que proporciona asistencia jurídica, médica y psicológica.

De la Peña Grajeda detalló que la mayoría de las personas desplazadas provienen de El Durazno, comunidad ubicada en el municipio de Tamazula, Durango, aunque también identificaron habitantes de comunidades sinaloenses que solicitaron apoyo en Chihuahua ante las condiciones de inseguridad. Señaló que el personal estatal entrevista de manera individual a cada una de las personas para determinar cuántas familias integran el grupo y conocer sus necesidades inmediatas.

“Lo más importante es que nosotros seamos capaces de albergar estas familias, de recibirlos de la manera adecuada y que para ellos sea un alivio llegar a Parral o a la ciudad de Chihuahua”, expresó el funcionario. Añadió que las autoridades estatales trabajan tanto en la atención directa de las víctimas como en el reforzamiento de la seguridad en la región serrana.

El secretario general indicó que elementos de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y corporaciones estatales mantienen operativos conjuntos en los límites de Chihuahua y Durango para restablecer las condiciones de seguridad. Explicó que la intención consiste en generar las condiciones necesarias para que las familias puedan regresar eventualmente a sus comunidades de origen.

La presidenta de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Ada Miriam Aguilera Mercado, confirmó que el organismo tuvo conocimiento del arribo de personas desplazadas a Parral a través del visitador regional. Precisó que el reporte preliminar de la CEDH difiere de las cifras estatales, ya que documentaron que 16 personas permanecieron albergadas en un centro comunitario de Parral, otras 16 continuaron su traslado hacia la ciudad de Chihuahua y cuatro más siguieron rumbo a Sinaloa por sus propios medios.

Aguilera Mercado informó además que entre las personas desplazadas viajaba una mujer lesionada, aparentemente por una dislocación de hombro, quien recibió atención médica en Parral. Indicó que la Comisión permanece atenta a la situación y al seguimiento de las condiciones en las que se encuentran las familias que abandonaron la sierra duranguense.

Habitantes de El Durazno comenzaron a abandonar la comunidad durante los últimos días tras una serie de enfrentamientos armados y ataques atribuidos a grupos del crimen organizado que disputan el control de esa región serrana. Reportes difundidos a nivel nacional señalaron que familias enteras escaparon en caravanas improvisadas por brechas y caminos rurales para llegar a Chihuahua, mientras hombres armados atacaron algunos de los vehículos en los que viajaban los desplazados.

La violencia en esa zona obligó además a la suspensión de actividades escolares y provocó el cierre parcial de caminos rurales por temor a nuevos enfrentamientos. Autoridades federales y estatales desplegaron operativos en Tamazula y comunidades cercanas luego de los reportes sobre convoyes de civiles desplazados que buscaban refugio fuera de Durango.