Chihuahua, Chih.- Con el sonido de los teclados, aplausos y canciones que durante años animaron el Centro Histórico, ayer fue despedida con cuerpo presente Guadalupe “Lupita” García, conocida tecladista que fue un símbolo de alegría para quienes transitaban por la avenida Independencia y la calle Libertad.
El homenaje fue realizado justo en la esquina donde "Lupita" solía presentarse junto a su agrupación, lugar transformado en un punto de reunión para cientos de admiradores, familiares y amigos, quienes acudieron para darle el último adiós y recordar los momentos que compartieron al ritmo de su música.
Durante la ceremonia, los músicos que la acompañaron por años interpretaron varias de las canciones que "Lupita" solía tocar, convirtiendo la despedida en un emotivo tributo que mezcló tristeza y gratitud. Entre lágrimas y aplausos, los presentes corearon las melodías como una forma de honrar a quien, aseguran, siempre regaló sonrisas sin importar las circunstancias.
Vecinos y comerciantes del Centro recordaron que "Lupita" no sólo era una artista callejera, sino una figura querida por su carisma y por la forma en que lograba reunir a familias completas para bailar y convivir en plena vía pública.
“Ella siempre daba alegría, siempre estaba sonriente y tocando para todos”, expresó una de las asistentes, mientras colocaba flores cerca del féretro. El cortejo y el homenaje con música en vivo reflejaron el impacto que dejó en la comunidad, pues durante años su presencia fue parte del paisaje cotidiano del Centro Histórico, donde turistas y chihuahuenses se detenían para escucharla y, en muchas ocasiones, sumarse a bailar.
Así, entre notas musicales, aplausos y muestras de cariño, fue despedida en el mismo lugar donde construyó su historia y dejó una huella imborrable en la vida cultural y social.