El abogado constitucionalista, Rodolfo Villalobos, comentó que si bien los plazos legales son los suficientes para que sea realizada una reforma electoral, por los alcances de sus implicaciones resulta un riesgo innecesario, ya que el tiempo que queda no permite un análisis a profundidad y son muchas de que sea una reforma “al vapor”.

Las fracciones políticas en el Congreso del Estado han presentado propuestas diversas en materia de reforma a la Ley Electoral de Chihuahua, de carácter constitucional, que deben aprobar en el Pleno antes de finalizar este mes, fecha fatal que fija la legislación vigente: 90 días antes del inicio del Proceso Electoral 2026-2027, marcado para el 1 de octubre.

Uno de los principales puntos a reformar es la elección de regidurías. Morena propone elección directa bajo demarcación territorial, mientras que PRI, MC, Verde y PT, al igual que el PAN y Morena, coinciden en armonizar el ajuste de 15 regidores máximo por ayuntamiento.

La particularidad en la propuesta de MC, Verde y PT en conjunto, y del PRI por cuenta propia, consiste en garantizar la primera regiduría plurinominal a quienes encabecen la fórmula de candidaturas por el Ayuntamiento, es decir, las y los candidatos a presidencias municipales.

En lo que respecta a esta situación, el abogado explicó que son más los riesgos que los beneficios de buscar una reforma con poco tiempo para analizarla. “Incluso no veo un beneficio real y son varios los riesgos”, dijo.

Mencionó que las reformas, en especial las que tienen implicaciones en temas que influyen directamente en la sociedad, deben pasar por un período en que sean socializadas, además de que deben ser escuchadas las representaciones de la sociedad civil, pero en el caso de la reforma electoral, realmente no hay tiempo para casi nada de eso.

Agregó que el riesgo principal es que los ciudadanos desconfíen de sus representantes, ya que cambian las reglas sin siquiera dar a conocer las modificaciones.