Chihuahua, Chih.- José Alberto M. S., detenido en posesión de vapeadores esta semana, podría quedar en prisión, ya que la Ley General de Salud establece ocho años de cárcel y multas de 100 a 200 mil veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) vigente para quien viole la prohibición por cualquier medio distribuir, fabricar o vender vapeadores y dispositivos electrónicos de este tipo.
A partir de la prohibición de la venta de vapeadores, éstos dejaron de venderse en locales comerciales y pasaron directamente a realizarse exclusivamente por Internet, por lo que la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coespris) trabaja en la identificación de venta a través de estos medios.
La comercialización de vapeadores en Chihuahua migró de tiendas de abarrotes y establecimientos formales hacia redes sociales, grupos de mensajería y entregas directas acordadas entre vendedores y compradores, situación que ha dificultado las labores de vigilancia sanitaria, informó el comisionado estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coespris), Luis Carlos Tarín Villamar.
El funcionario explicó que la dependencia mantiene recorridos permanentes de inspección en establecimientos comerciales para detectar la presencia de estos dispositivos; sin embargo, tras la entrada en vigor del decreto federal que prohíbe su producción, distribución y venta, quienes los comercializan modificaron sus mecanismos de operación para evitar ser detectados.
“Anteriormente los localizábamos en tiendas de abarrotes y algunas tiendas de conveniencia, pero a partir de la publicación del decreto cambió el modo de operar y la gran mayoría de estos productos están ofertándose a través de las redes sociales”, señaló.
Indicó que Coespris cuenta con un área especializada en la vigilancia de publicidad digital, la cual revisa promociones relacionadas con productos de salud, establecimientos médicos, medicamentos y otros servicios que pudieran representar riesgos sanitarios para la población.
Un problema creciente de salud pública en jóvenes y adolescentes
Por su parte, el director regional de Centros de Integración Juvenil (CIJ), Ramiro Vélez Sagarnaga, advirtió que el consumo de vapeadores representa un problema creciente de salud pública, especialmente entre adolescentes y jóvenes que suelen percibirlos como productos inofensivos.
Explicó que los cigarrillos electrónicos surgieron a principios de la década de 2000 bajo la premisa de ofrecer una alternativa menos dañina al consumo de tabaco. Sin embargo, afirmó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) nunca los ha reconocido como una estrategia válida para dejar de fumar.
Señaló que la percepción de seguridad generada en torno a los vapes favoreció su popularización entre adolescentes, cuya mayoría desconoce los riesgos asociados con las sustancias que contienen.