Chihuahua, Chih.- La historia profesional del ingeniero Octavio Legarreta Guerrero está profundamente ligada al campo. Mucho antes de ocupar cargos de alta responsabilidad en los gobiernos federal y estatal, su relación con la agricultura comenzó en la infancia: entre surcos, tractores y jornadas de trabajo familiar que marcaron su visión de vida.
"Yo he nacido ahí, como les digo yo a ellos, porque me dicen: '¿Tú dónde naciste?'. A mí me hicieron en un surco", relata con orgullo al recordar sus orígenes. Desde los nueve o diez años participaba en las labores agrícolas junto a su padre, experiencia que lo llevó a comprender desde muy temprano las necesidades y desafíos que enfrentan los productores rurales.
Esa cercanía con el campo sería más adelante la base de una de las trayectorias más amplias y reconocidas dentro del sector agropecuario mexicano.
Su formación profesional no estuvo exenta de dificultades. Cuando era adolescente viajó a la Ciudad de México para presentar el examen de admisión de la Universidad Autónoma Chapingo, una de las instituciones más prestigiosas del país en materia agrícola. Sin embargo, no obtuvo el promedio necesario para acceder a una beca.
"Cuando me regresé acá, a mi papá le dio mucho coraje y me corrió. Yo iba a cumplir 16 años y me fui a México otra vez", recuerda. Aquella experiencia, lejos de convertirse en una derrota, fortaleció una determinación que terminaría definiendo toda su carrera.
A lo largo de varias décadas, Legarreta Guerrero ocupó posiciones estratégicas dentro de la administración pública vinculada al desarrollo rural. Entre ellas destacan los cargos de jefe de Campo en Baja California Sur, jefe de Unidades de Riego en Sinaloa y delegado de la entonces Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) en Chihuahua.
Posteriormente fue designado delegado de Sagarpa en Veracruz, responsabilidad que desempeñó durante tres administraciones federales distintas. Su permanencia en el cargo constituye uno de los aspectos más sobresalientes de su carrera.
"Yo soy de los pocos funcionarios que duró como delegado más de 20 años. Aquí en Chihuahua más de nueve y en Veracruz 13, 13 y medio", señala.
Su experiencia también lo llevó a ocupar la titularidad de la Secretaría de Desarrollo Rural del Gobierno de Chihuahua, desde donde impulsó programas orientados a fortalecer la productividad agropecuaria y promover mejores condiciones para los productores del estado.
A nivel nacional, otro de los cargos más relevantes de su trayectoria fue el de gerente general del Fideicomiso de Riesgo Compartido (FIRCO), organismo encargado de impulsar la modernización tecnológica y la inversión productiva en el campo mexicano.
Entre los logros que distinguen su carrera destaca la obtención del Primer Lugar Nacional en los Exámenes de Competencia realizados en 2001 durante la administración del presidente Vicente Fox Quesada. El resultado tuvo especial relevancia debido a que compitió contra más de 50 mil aspirantes provenientes de universidades y tecnológicos de todo el país, incluidas instituciones como la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Autónoma Chapingo.
Dicho reconocimiento abrió nuevas oportunidades dentro del servicio público y confirmó la preparación académica y profesional que ya lo distinguía.
Recientemente, la Facultad de Ciencias Agrícolas y Forestales de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) reconoció su trayectoria durante el aniversario de la institución. El homenaje tomó por sorpresa al propio Legarreta Guerrero.
"Pienso que fue muy emotivo. La verdad, yo no esperaba eso del doctor. Yo sé que es una persona de una calidad humana importante y una persona seria, pero no esperaba eso", comentó.
Más allá del reconocimiento, la figura de Octavio Legarreta Guerrero representa una generación de profesionistas que hicieron del servicio al campo una vocación permanente. Su historia es la de un hombre que comenzó trabajando la tierra desde niño y que, con preparación, disciplina y perseverancia, llegó a ocupar algunas de las responsabilidades más importantes del sector agropecuario mexicano.
Del surco a la administración pública nacional, su trayectoria refleja una vida dedicada al desarrollo rural y al fortalecimiento del campo como motor económico y social de México.
“A mí me hicieron en un surco" Octavio Legarreta Ingeniero