Chihuahua.- Este sábado 6 de junio, el Centro Cultural Quinta Carolina albergará la quinta edición de Vinorte, un festival que ha evolucionado de ser una reunión de productores locales a convertirse en una plataforma para impulsar el enoturismo, la gastronomía regional y la identidad productiva de Chihuahua.
Chihuahua ya no es solamente sinónimo de ganadería, industria o turismo de aventura.
En los últimos años, el estado ha comenzado a consolidarse como una de las regiones vitivinícolas emergentes más importantes del país, y Vinorte 2026 llega para demostrar que el vino hecho en esta tierra vive uno de sus mejores momentos.
Los organizadores esperan la participación de más de 20 casas vinícolas y una asistencia superior a las mil 500 personas, por lo que invitan a ser parte de esta fiesta con un horario de 4:00 de la tarde a 11:00 de la noche.
La apuesta no es menor, ya que Chihuahua se ha colocado entre los estados con mayor crecimiento en la producción de vino nacional, con decenas de viñedos distribuidos en municipios como Delicias, Encinillas, Namiquipa, Cuauhtémoc, Bachíniva y otros puntos de la entidad. El desarrollo ha sido tal que incluso ha comenzado a competir en calidad con regiones tradicionalmente reconocidas como Baja California, Coahuila o Querétaro.
Un recorrido por el vino chihuahuense
Vinorte permitirá a los asistentes recorrer prácticamente todo el mapa vitivinícola estatal en una sola tarde. Entre las etiquetas y bodegas participantes figuran nombres reconocidos dentro de la industria local como Hacienda Encinillas, Casa Blanca by Dommus Alba, Viñedos Alta Mira, Tres Ríos, Casa Porras, Cuatro Linaje, Bodegas Valles Villalpando, Tres Castillos, Casa Cadena, Casa Vazqueño y otras casas productoras que representan la diversidad que ofrece Chihuahua.
Los visitantes podrán degustar vinos blancos, rosados, tintos jóvenes, reservas e incluso espumosos elaborados con uva producida en territorio chihuahuense. La intención es que el público conozca que el estado ya no produce únicamente vino artesanal, sino etiquetas capaces de competir en concursos nacionales e internacionales.
Aunque el vino es el protagonista, Vinorte busca ofrecer una experiencia integral. El programa contempla gastronomía regional, maridajes, charlas especializadas, talleres, degustaciones, cerveza artesanal, mixología, música en vivo y expresiones artísticas que complementarán la jornada.
Además, se realizarán catas dirigidas por sommeliers especializados, donde los asistentes podrán profundizar en las características de distintas variedades y estilos de vino producidos en el estado.
La sede tampoco es casualidad. Quinta Carolina se ha convertido en uno de los espacios culturales más emblemáticos de la capital, un recinto histórico que aporta un entorno ideal para un evento que busca combinar patrimonio, turismo y gastronomía.
Detrás de cada copa también existe una industria que genera empleos, impulsa el campo y fortalece la actividad turística. Los organizadores estiman una derrama económica cercana a los tres millones de pesos durante esta edición, además de beneficios indirectos para hoteles, restaurantes, transportistas y comercios locales.
La industria vitivinícola de Chihuahua ha encontrado en Vinorte una vitrina para acercarse a nuevos consumidores y posicionar sus productos dentro y fuera del estado. El crecimiento del festival refleja también el avance de un sector que hace apenas una década era visto como una apuesta experimental y que hoy forma parte de la estrategia económica y turística de la entidad.
Un festival que cambia la narrativa de Chihuahua
Más allá de las degustaciones y el ambiente festivo, Vinorte representa un cambio de narrativa para Chihuahua. El estado busca proyectarse como un destino enológico capaz de atraer visitantes interesados en experiencias gastronómicas y culturales de alto nivel.
La quinta edición del festival llega en un momento en que el vino chihuahuense vive una etapa de expansión y reconocimiento. Si las tendencias de crecimiento se mantienen, Vinorte podría convertirse en los próximos años en uno de los eventos vitivinícolas más importantes del norte de México y en una de las principales cartas de presentación de Chihuahua ante el turismo nacional.