Chihuahua.- Durante la homilía dominical celebrada en la Catedral capitalina de Chihuahua, el arzobispo Constancio Miranda Weckmann, reflexionó sobre la fe, que aunque parezca pequeña, tiene la capacidad de crecer y transformar la vida de las personas.
Ante los fieles reunidos, explicó que Jesús utiliza la imagen del grano de mostaza para enseñar que el Reino de Dios inicia de manera sencilla y humilde, pero con el tiempo se fortalece y da frutos abundantes, ofreciendo refugio y esperanza a quienes confían en él.
Invitó a los creyentes a no desanimarse ante las dificultades y a cultivar la fe con perseverancia, pues las pequeñas acciones realizadas con amor, solidaridad y confianza en Dios pueden generar grandes cambios en las familias y en la sociedad.
Exhortó a los asistentes a convertirse en testigos del evangelio mediante el servicio al prójimo, recordando que el crecimiento del Reino de Dios comienza en el corazón de cada persona y se refleja en las obras de misericordia y el compromiso con los demás.