En Chihuahua, los jubilados de Petróleos Mexicanos (Pemex) no cuentan con ningún prestador de servicios médicos con quien negociar, condenó ayer Luis Raúl Gutiérrez Pérez, representante de los manifestantes que protestaron el lunes en la planta ubicada en la salida a Delicias por la falta de atención hospitalaria.

“Aquí todo tendría que empezar desde cero”, explicó Gutiérrez, quien dijo que la crisis que enfrenta la ciudad por más de dos años es muy diferente a la que reportan en Ciudad Juárez, ya que allá lograron un acuerdo temporal con el Hospital Ángeles para restablecer la atención médica.

El dirigente explicó que la manifestación realizada el pasado lunes en la Terminal de Almacenamiento y Distribución (TAD) fue suspendida de manera provisional, luego de que les notificaran que hoy habrá una reunión entre el secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), Ricardo Aldana, el director general de Pemex y el director de Servicios Médicos de la empresa.

DEBERÁN empezar ‘desde cero’ para solucionar la crisis: representante de extrabajadores

Señaló que el objetivo del encuentro es buscar una solución al problema que afecta a alrededor de 15 terminales del país que actualmente no cuentan con supervisión adecuada.

En contraste, detalló que en Ciudad Juárez la protesta fue levantada luego de que el Hospital Ángeles aceptara reanudar de forma provisional los servicios, luego de recibir una promesa de pago después del vencimiento del contrato multianual en diciembre de 2025.

Ante la falta de opciones, Gutiérrez Pérez reiteró que no se trata de pedir favores, sino de exigir el cumplimiento de un derecho adquirido.

“El lunes nos pidieron liberar accesos y esperar a que se dé esta reunión. Dependiendo de los resultados, favorables o no, volveríamos a manifestarnos jueves o viernes”, advirtió.

Indicó que la principal demanda es la asignación de un hospital que brinde atención médica integral, conforme a lo establecido en el contrato colectivo de trabajo, ya que desde hace dos años no cuentan con ningún tipo de asistencia.

Reconoció que el proceso de licitación y adjudicación de un contrato multianual puede tardar entre cuatro y cinco meses; sin embargo, subrayó que la urgencia es contar de inmediato con un nosocomio que atienda emergencias y necesidades básicas de salud.

Actualmente, dijo, no hay ni siquiera servicios de urgencias, lo que ha puesto en riesgo la vida de trabajadores y jubilados.

Recordó el caso reciente de un compañero que sufrió un infarto dentro de las instalaciones y tuvo que ser trasladado por sus medios propios a un hospital privado, con gastos cubiertos por el sindicato y el propio trabajador, pese a tratarse de un accidente laboral.

“El hartazgo es porque llevamos casi dos años y medio sin una solución. Somos una empresa de alto riesgo y estamos operando sin ningún respaldo médico”, afirmó.

Detalló que lo que buscan, mientras concretan un contrato definitivo, es contar con al menos un esquema de atención emergente que permita estabilizar a los pacientes en caso de accidentes, enfermedades graves o padecimientos comunes, ya que actualmente tampoco hay atención de especialidades, estudios clínicos, hospitalización, laboratorio, ni servicios dentales.

Esta situación no es un hecho aislado en Chihuahua, sino que ha llegado a entidades como Sonora, Durango y Coahuila, detalló el representante.

Dijo que en Ciudad Juárez, grupos de jubilados también protestaron por la falta de atención médica, incluso denunciaron que son enviados a otras ciudades como Reynosa y Cadereyta sin que cubran completamente sus gastos de estancia, lo que les representa desembolsos de varios miles de pesos por consulta.

También en otros estados de la República, como en Pachuca, jubilados de Pemex han bloqueado accesos a terminales en demanda tras la cancelación de convenios con clínicas privadas.

“No estamos pidiendo nada regalado. Exigimos lo que ya pagamos y lo que nos corresponde para tener una vida digna”, manifestó Gutiérrez Pérez, en medio de la incertidumbre que prevalece ante el avance de la negociación.

El bloqueo en las instalaciones de Pemex en la ciudad de Chihuahua provocó el lunes la afectación de aproximadamente el 65 por ciento del abasto de combustible en el estado, al impedir completamente la salida de pipas desde la TAD durante más de 10 horas.

Gutiérrez Pérez detalló que dicha terminal abastece cerca del 65 por ciento de las necesidades de gasolina y Diésel en la entidad, con un promedio diario de entre 60 y 70 viajes de autotanques que distribuyen combustible a estaciones de servicio en distintos municipios, operación que quedó totalmente suspendida durante la jornada.

“No permitimos el ingreso ni la salida de ninguna pipa. Administrativamente lo ven como una afectación económica, pero no ven la afectación a la salud que hemos sufrido durante años”, expresó.

El mismo lunes, el movimiento fue levantado tras aceptar una prórroga hasta hoy, día en el que iniciarán gestiones formales en la Ciudad de México.

Sin embargo, el representante fue enfático en que, de no obtener una respuesta concreta, reanudarán la protesta, incluida nuevamente la toma de instalaciones.