Chihuahua, Chih.- La ciudad de Chihuahua requiere completar hasta 13 rutas troncales de transporte público, conforme al Plan de Movilidad diseñado para el municipio, pero sólo opera una línea debido a las dificultades actuales para acceder a recursos federales del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), afirmó el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda.
El funcionario explicó que el desarrollo de éstas no depende únicamente de la voluntad estatal o municipal, sino de estudios técnicos, análisis de factibilidad financiera y, sobre todo, de financiamiento de gran escala, que tradicionalmente provenía del Fonadin a través de Banobras.
De la Peña recordó que ese esquema permitió la construcción de las tres rutas del BRT en Ciudad Juárez y de la primera en Chihuahua, conocida como Bowí, pero hoy el acceso a esos recursos resulta más complejo debido a cambios impulsados por la federación.
“El plan de movilidad habla de 13 rutas troncales en Chihuahua. Hoy sólo tenemos una que corre de sur a norte. Eso dimensiona la tarea pendiente y el nivel de inversión que requiere”, expresó.
Señaló que el costo de una nueva troncal no puede definirse sin estudios técnicos previos, pero subrayó que el principal obstáculo radica en la falta de apoyo federal para proyectos de este tipo, lo que obliga a pensar en planes de continuidad a mediano y largo plazo.
En ese contexto, criticó las decisiones de gasto público del Gobierno Federal y puso como ejemplo la inversión destinada al Tren Maya. “Con el 10 por ciento de ese recurso habrían podido financiar varias rutas troncales en ciudades como Chihuahua, donde sí existe una necesidad real”, dijo.
“El plan de movilidad habla de 13 troncales en Chihuahua. Hoy sólo tenemos una que corre de sur a norte. Eso dimensiona la tarea pendiente y el nivel de inversión que requiere”
Santiago De la Peña Grajeda, Secretario general de Gobierno
Mientras no haya condiciones para detonar nuevas obras, el Gobierno del Estado —afirmó— prioriza el mantenimiento y la operación eficiente de la infraestructura existente, como ocurrió con la incorporación de 40 nuevas unidades al sistema Bowí, para evitar el deterioro del servicio.
Las declaraciones del secretario surgieron después de que dirigentes empresariales insistieron en la necesidad de ampliar las rutas para mejorar la conectividad con el norte de la ciudad, la zona del aeropuerto, el periférico Francisco R. Almada y la salida a Cuauhtémoc.
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Leopoldo Mares Delgado, advirtió que la capital enfrenta una saturación vehicular severa, con más de 820 mil automóviles para una población de alrededor de 600 mil personas en edad de conducir, lo que vuelve inviable resolver la movilidad solo con obras viales.
Dirigentes empresariales y autoridades estatales coincidieron en que el fortalecimiento del transporte público resulta clave para reducir el uso del automóvil, elevar la productividad y disminuir los cuellos de botella que generan los contraflujos laborales entre el norte, el oriente y el sur de la ciudad.