Chihuahua, Chih.- En un ambiente lleno de empatía, respeto y solidaridad, integrantes de la “Olla Comunitaria”, un proyecto inspirado en el movimiento mundial “Comida, no bombas”, activistas y periodistas compartieron un momento agradable con mujeres, hombres, niñas, niños y adolescentes víctimas de desplazamiento forzado, quienes actualmente viven en un ejido en casas armadas con cobijas, hules y tapias.

Las personas que acudieron llegaron alrededor de las 6:30 de la tarde al sitio ubicado en Aldama, a donde llevaron los ingredientes necesarios, encendieron fuego con leña y cocinaron un caldillo de carne con papas y zanahoria.

La actividad busca demostrar que en el mundo hay cantidad suficiente de alimentos y recursos para toda la población, pero que éstos no son distribuidos y por lo tanto terminan desperdiciando toneladas de comida mientras muchas personas pasan hambre.

En esta ocasión, las organizadoras decidieron acudir con este grupo de víctimas de desplazamiento, pensando en que ellas y ellos podían disfrutar mucho de una cena caliente y nutritiva.

La acción consistió en recaudar los alimentos y prepararlos ahí mismo; finalmente, todas las participantes compartieron un rato agradable con este sector de la población.

Mariana, una de las principales organizadoras, refirió que esto les hizo sentir muy contentas.

“Nos divertimos mucho, el cocinar en grupo genera una convivencia muy única”.

A las niñas, niños y adolescentes les fueron otorgadas, además de su cena, galletas, jugos, frituras y dulces, mientras que a las personas adultas recibieron galletas y frituras.

La comida fue tanta que fue posible dejarles lo que quedó para que compartieran al día siguiente.

Aunado a eso, fueron donadas una serie de artículos de limpieza y de higiene personal que fueron donados por personas a raíz de que se dio a conocer el hecho.