Chihuahua.- Los constantes apagones registrados en distintos sectores de la ciudad de Chihuahua han comenzado a generar afectaciones en la infraestructura de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS), principalmente en los sistemas encargados de la extracción y conducción del agua potable hacia los hogares, informó el director del organismo, Alan Falomir.

El director de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento indicó que el organismo ha solicitado mayores garantías a la paraestatal para evitar que sigan incrementán las anomalías

El funcionario señaló que las interrupciones en el suministro eléctrico por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) son una situación prácticamente diaria, por lo que la JMAS ha mantenido comunicación con el superintendente y personal del área técnica para tratar de atender las fallas que terminan repercutiendo en la operación del sistema hidráulico.

“Estamos con una molestia generalizada porque están multiplicando los incidentes de fallas de energía de CFE”, expresó Falomir, quien explicó que el problema ya no es únicamente en una zona de la capital, sino que llega a diferentes puntos del municipio.

De acuerdo con el director de la JMAS, las interrupciones eléctricas pueden provocar un déficit en la extracción de agua, debido a que los equipos utilizados para obtener el líquido de los pozos requieren energía para funcionar. Esta situación termina afectando la capacidad de mantener de manera estable el suministro hacia la red de distribución.

Sin embargo, aclaró que durante los últimos días las consecuencias en el abasto no han sido mayores debido a que también han registrado una disminución en la demanda de agua, relacionada con temperaturas menos elevadas en comparación con jornadas anteriores.

Esto ha permitido que las fallas eléctricas no signifiquen, hasta el momento, una interrupción importante del servicio para la población.

Aun así, Falomir reconoció que sí han visto afectaciones menores, principalmente relacionadas con la presión del agua en algunas zonas de la ciudad. Estas variaciones pueden ocurrir cuando los equipos de extracción o conducción dejan de operar temporalmente a consecuencia de una interrupción eléctrica.

El director de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento indicó que el organismo ha solicitado a la CFE mayores garantías para evitar que continúen incrementándose las fallas, aunque reconoció que la Comisión no está en condiciones de ofrecer una solución inmediata.

Explicó que uno de los principales problemas radica en la necesidad de realizar inversiones para modernizar y fortalecer la infraestructura eléctrica, pues, desde su perspectiva, existen instalaciones que han llegado al final de su vida útil después de varios años sin recibir el mantenimiento o las renovaciones necesarias.

“Requiere de inversión, de mejora de la infraestructura”, afirmó el funcionario, al señalar que las condiciones actuales de la red eléctrica han contribuido a que los incidentes sean cada vez más frecuentes y generalizados.

Esta situación, dijo, representa un reto adicional para la JMAS, debido a que el funcionamiento de buena parte de la infraestructura hidráulica depende directamente de la disponibilidad de energía eléctrica. Cada interrupción puede obligar a detener equipos, modificar la operación de los sistemas y posteriormente realizar maniobras para recuperar las condiciones normales de extracción y distribución.

Falomir destacó que, aunque por ahora la menor demanda de agua ha ayudado a amortiguar los efectos de los apagones, la problemática representa un riesgo para la continuidad del servicio si las fallas eléctricas continúan aumentando, particularmente durante periodos en los que aumente nuevamente el consumo de agua.

El funcionario dijo que la preocupación no se limita a un sector específico de Chihuahua, ya que la expansión de las fallas hacia diferentes áreas del municipio incrementa las posibilidades de que los equipos de extracción y distribución de agua enfrenten interrupciones simultáneas o recurrentes.

Aunque actualmente el servicio ha permanecido sin una afectación mayor, la JMAS permanece atenta a la evolución de los apagones y a sus posibles consecuencias sobre la presión y disponibilidad del agua potable en los hogares de la capital.