Chihuahua, Chih.- El director ejecutivo de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), Mario Mata Carrasco reiteró el riesgo de una extracción de agua de las presas de Chihuahua y aseguró que legisladores republicanos de Texas solicitaron llevar el pago del déficit mexicano del Tratado de Aguas de 1944 a la negociación del T-MEC. Precisó que conoció esta petición durante una reunión técnica en Houston y aclaró que todavía no existe una orden para sacar 300 millones de metros cúbicos específicamente de los embalses del estado.
La declaración respondió al posicionamiento de la Dirección Local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), cuyo titular, Román Alcántar, rechazó que exista información oficial sobre una extracción de ese volumen de La Boquilla, Las Vírgenes y El Granero y afirmó que las versiones difundidas por funcionarios distintos al Gobierno de México o la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) carecen de veracidad y objetividad.
“No, no es un hecho. A lo que me refiero yo es que ya hay un acuerdo de entregar el agua”, precisó Mata. Explicó que los 300 millones de metros cúbicos no corresponden a un volumen ya asignado a Chihuahua, sino a una estimación de lo que México tendría que aportar anualmente para cubrir el faltante del quinquenio anterior y las obligaciones del nuevo ciclo.
Detalló que existe un déficit de alrededor de 431 a 432 millones de metros cúbicos del periodo anterior que debe sumarse a los compromisos posteriores. De acuerdo con sus cálculos, México tendría que entregar alrededor de mil 400 millones de metros cúbicos en cinco años, lo que representa un promedio cercano a los 300 millones anuales.
“Yo nunca dije que específicamente se vinieran nada más en Chihuahua, pero va a haber presión de entregar 300 millones y tienen echado el ojo en las presas de Chihuahua”, expresó.
Mata sostuvo que su advertencia también parte de la experiencia histórica, pues afirmó que Chihuahua ha sido utilizado para complementar las entregas de agua a Estados Unidos. “El único lugar donde siempre lo han hecho y donde hay agua pues va a ser en Chihuahua, aunque no tenemos el agua suficiente”, señaló.
Recordó particularmente el conflicto de 2020 por la extracción de La Boquilla y afirmó que el agua almacenada en las presas está concesionada a los productores agrícolas, por lo que considera que el cumplimiento del tratado debe realizarse con aguas no comprometidas.
Como sustento de su señalamiento, explicó que durante una reunión técnica en Houston tuvo conocimiento de una carta de legisladores republicanos de Texas dirigida a quienes participan en la negociación del T-MEC.
“Llegó una carta de los legisladores republicanos texanos donde solicitaban a los que estaban negociando el T-MEC que incluyeran el tema del faltante que hubo en el quinquenio pasado”, afirmó. Consideró que el Tratado de Aguas de 1944 no debería formar parte de una negociación comercial trilateral, pero advirtió que existe presión política de legisladores y productores texanos para incorporarlo.
El último reporte de Conagua, con corte al 12 de agosto, señala que La Boquilla almacena 659.376 millones de metros cúbicos, equivalentes al 23.162 por ciento de su capacidad; Las Vírgenes tiene 194.657 millones, el 58.4 por ciento, y El Granero conserva 63.632 millones, apenas el 22.376 por ciento.
Las tres presas reúnen 917.665 millones de metros cúbicos, por lo que una eventual extracción de 300 millones equivaldría a casi una tercera parte del volumen que almacenan actualmente. En general, las principales presas de Chihuahua se encuentran al 28.7 por ciento, con mil 168.421 millones de metros cúbicos de una capacidad conjunta de 4 mil 75.793 millones.
Mata sostuvo que el margen para disponer de esa agua es reducido debido a las concesiones de los distritos de riego y advirtió que repetir una extracción como la realizada en 2020 tendría consecuencias más graves para el campo.
“Ahora sí sería totalmente mortal para nuestros productores. Esta poquita agua que queda no es nada”, concluyó.