La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ya es incapaz de cubrir la demanda de energía eléctrica en el país, principalmente durante el verano, aseguró el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, ante el incremento de apagones y bajas de voltaje reportados en Chihuahua. El funcionario atribuyó la problemática al deterioro de la paraestatal y a las decisiones en materia energética tomadas durante los últimos ocho años.

“CFE hoy es incapaz de brindar en todo el país, o de cubrir la demanda de energía, y más en los periodos de verano, y Chihuahua no es la excepción”, afirmó De la Peña, quien consideró que la empresa atraviesa uno de sus momentos más complicados.

El secretario sostuvo que durante los últimos ocho años la política energética federal frenó la participación privada en la generación de electricidad y limitó el desarrollo de proyectos relacionados con energías limpias y renovables, lo que, desde su perspectiva, redujo la capacidad del país para responder al crecimiento de la demanda.

“Los últimos ocho años han sido catastróficos para la CFE, han sido catastróficos para Pemex”, declaró, al señalar que decisiones equivocadas, el gasto de recursos y el modelo adoptado por el Gobierno Federal terminaron por impactar al sector energético.

De la Peña afirmó que Chihuahua enfrenta actualmente las consecuencias de esa situación a través de interrupciones y variaciones en el suministro, particularmente durante la temporada de calor, cuando aumenta el consumo de electricidad.

Aunque consideró que la entidad mantiene mejores condiciones que otras regiones del país, advirtió que difícilmente habrá una solución de fondo mientras permanezcan las restricciones para incorporar inversión privada y ampliar la generación de energía.

“Mientras en este país desde el Gobierno Federal se impida que la iniciativa privada participe, que apostemos los mexicanos por la generación de energías limpias, pues la verdad es que no hay forma”, señaló.

Los apagones han adquirido particular relevancia en Chihuahua durante este verano. Tan sólo en la capital, julio cerró con 483 afectaciones eléctricas en pozos e instalaciones del sistema de agua potable, por encima de las 477 registradas durante el mismo mes de 2025.

Las interrupciones impidieron el ingreso de 91 mil 293 metros cúbicos de agua a la red durante julio y afectaron el suministro para 121 mil 724 familias, equivalentes a 426 mil 33 habitantes, de acuerdo con los registros de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento.

A ello se suman reportes del sector empresarial. Un sondeo realizado por Coparmex Chihuahua durante julio encontró que nueve de cada diez empresas participantes habían sufrido interrupciones en el suministro eléctrico durante las semanas anteriores, con afectaciones en productividad, equipos y procesos.

De la Peña sostuvo que las deficiencias no corresponden únicamente a la cantidad de electricidad generada, sino también a la infraestructura utilizada para llevarla hasta los usuarios.

“No se produce más energía, tenemos problemas en la conducción”, expresó el secretario, quien añadió que incluso trabajadores de las empresas paraestatales enfrentan carencias de herramientas para cumplir con sus funciones.

El funcionario contrastó la situación actual con el discurso de soberanía energética promovido durante los últimos años y aseguró que, lejos de aumentar la capacidad del sistema, las condiciones empeoraron.

“Nos vendieron la idea de que íbamos hacia una soberanía energética y hoy por hoy, ocho años después, estamos mucho peor de como estábamos hace diez años”, señaló.

De la Peña atribuyó finalmente las fallas que enfrenta el sistema a “decisiones mal tomadas y dinero mal invertido”, y sostuvo que el deterioro de CFE forma parte de un problema más amplio en la conducción de las empresas energéticas del estado.