El Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró este jueves que atacar a Irán "fue una de las decisiones más fáciles que he tenido que tomar" y denunció como "cobardes morales" a la multitud de delegados que abandonaron la Asamblea General de la ONU cuando subió al podio para hablar.

"Al defenderse, Israel también está defendiendo a muchos de los países cuyos delegados acaban de salir de este salón", indicó Netanyahu.

"De hecho, quiero que sepan que muchos de sus líderes incluso nos agradecen en privado por eliminar las armas nucleares de Irán".

Cuando Netanyahu caminó hacia el estrado, estalló una mezcla de vítores, abucheos y abandonos masivos. Decenas de delegados salieron en fila y, después, la mayoría de los asientos quedaron vacíos.

"Orden en el salón, por favor", exclamó repetidamente el Presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman.

Netanyahu siguió con su discurso.

"Si hay otros cobardes morales que aún no han salido del salón, por favor háganlo ahora", apuntó el Mandatario israelí.

La Misión Palestina ante la ONU había pedido previamente que los países "abandonaran colectivamente la asamblea" una vez que se anunciara al Primer Ministro israelí.

"Esto enviará un mensaje claro a Netanyahu y a su Gobierno de que nadie está dispuesto a ayudar, instigar o ser cómplice de su genocidio y crímenes de guerra y ocupación ilegal, que todos los Estados y pueblos amantes de la paz exigen que debe llegar a su fin", decía el mensaje.

Israel rechaza las acusaciones de que cometió genocidio y crímenes de guerra y de que está ocupando ilegalmente territorio palestino.

Todos los asentamientos israelíes son ilegales según el derecho internacional, pero el Gobierno israelí insiste en que son legales.

Horas antes, el Presidente palestino, Mahmud Abás, se dirigió a la Asamblea General de la ONU y ofreció declaraciones pregrabadas desde su oficina en Ramala, después de que Estados Unidos le negara a él y a otros altos funcionarios palestinos visas para asistir a la reunión por segundo año consecutivo.

La popularidad del líder de 90 años en su país y su relevancia en el extranjero han disminuido. Pero en sus declaraciones, Abás dejó claro que no tenía intención de quedarse en silencio ni quedar marginado.

Netanyahu llegó a Nueva York por la mañana. En años anteriores, ha utilizado su discurso tanto para denunciar a las Naciones Unidas como parciales como para exponer el caso de Israel ante los líderes mundiales.

Su intervención, programada en horario estelar en Israel, es la piedra angular de un viaje abreviado a Estados Unidos que se desarrolla bajo la sombra de que el Alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, lo calificara de "criminal de guerra" y presionara para su arresto.

Mamdani ha reconocido que Nueva York no tiene autoridad para ejecutar la orden de arresto de la Corte Penal Internacional, pero instó a las autoridades federales a hacerlo.

Netanyahu ha dicho que no se establecerá ningún Estado palestino mientras él sea el líder de Israel y ha argumentado que la Autoridad Palestina no es un socio para la paz.