El Rey Felipe VI reafirmó este martes la soberanía española sobre Ceuta durante una histórica visita al enclave del norte de África reivindicado por Marruecos, donde fue aclamado por una multitud, más de dos meses después de una crisis migratoria que tensó las relaciones entre Madrid y Rabat.
Ceuta y Melilla, el otro territorio español norafricano, "son una parte irrenunciable" de España y "la soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables", remarcó el monarca durante un discurso en la visita de alta tensión diplomática.
España "tiene la voluntad y la responsabilidad de mantener una buena relación" con Rabat, lo cual exige "buena fe" por ambas partes, subrayó el jefe de Estado español, quien junto a la reina Letizia realiza su primer desplazamiento a Ceuta desde que subió al trono en 2014.
A cada lugar que fueron, los reyes fueron recibidos por una multitud enfervorizada que lanzó vítores de "Viva España" y "Viva el Rey" y ondeó banderas españolas y de Ceuta.
"No os vamos a dejar solos ni indefensos", garantizó Felipe en su discurso.
"Esperábamos hace mucho tiempo esta visita", que "significa mucho porque es un apoyo para que el vecino de al lado, Marruecos, no esté siempre con la intención esa de que Ceuta y Melilla son de Marruecos", afirmó a la AFP Toñi Jiménez, una auxiliar de enfermería de 56 años.
La presencia de los reyes resalta "que Ceuta es española y que somos españoles", consideró Karima Mohamed, una dependienta de 33 años, cuyos dos hijos estudian en un colegio que visitaron los reyes, en una zona de alta concentración de musulmanes en esta ciudad donde conviven históricamente católicos, musulmanes, judíos e hindúes.