Islamabad, Pakistán.- La medida, adoptada a propuesta del Gobierno del Primer Ministro Shehbaz Sharif, retira las facultades administrativas a la formación Pakistán Tehreek-e-Insaf (PTI), que gobierna la provincia fronteriza con Afganistán.

Las funciones ejecutivas quedarán bajo la autoridad del Gobernador provincial y un consejo asesor de 11 integrantes, informó Reuters.

El Ministro de Justicia, Azam Nazeer Tarar, señaló que el mecanismo estará vigente inicialmente durante seis meses.

El Gobierno federal justificó la intervención al acusar a las autoridades provinciales de no combatir eficazmente la violencia de grupos islamistas armados.

El Ministro del Interior, Mohsin Naqvi, afirmó que los ataques se han intensificado y que la falta de coordinación entre las administraciones ha dificultado las operaciones de seguridad.

Las autoridades también anunciaron el despliegue de tropas en la provincia, donde se han registrado numerosos ataques en los últimos meses.

Islamabad responsabiliza al grupo Tehreek-e-Taliban Pakistán (TTP) de parte de la violencia y acusa a Afganistán de ofrecer refugio a sus integrantes. El Gobierno talibán afgano rechaza esa acusación.

El partido de Khan rechazó la decisión y la calificó como un ''golpe de Estado encubierto''. Su portavoz, Zulfikar Bukhari, sostuvo que la medida agravará la inestabilidad y acusó al Gobierno federal de cerrar la vía de las negociaciones.

La formación también niega haber descuidado la lucha contra los grupos armados y afirma que Islamabad no le ha proporcionado recursos suficientes para reforzar la seguridad.

La declaración de emergencia coincide con una movilización de simpatizantes de Khan, quienes exigen su liberación y se preparan para marchar hacia Islamabad.

Las conversaciones entre el PTI y el Gobierno federal para aplazar la protesta fracasaron la semana pasada, mientras las autoridades reforzaron la seguridad en las principales rutas hacia la capital.

Khan permanece encarcelado desde 2023 y enfrenta varios procesos judiciales, incluidos cargos de corrupción que él y su partido consideran políticamente motivados.

El ex Primer Ministro fue destituido en abril de 2022 mediante una moción parlamentaria de censura y su partido mantiene una disputa con las autoridades por los resultados de las elecciones de 2024.

La intervención abre un nuevo frente en la confrontación entre el Gobierno federal y la principal fuerza opositora, mientras Pakistán enfrenta simultáneamente una crisis de seguridad en su frontera con Afganistán y una creciente disputa por el poder político.