Teherán, Irán.- El Gobierno de Irán se regocijó por la dura reprimenda que recibió Donald Trump en las elecciones legislativas y dijo que los votantes habían rechazado la guerra iniciada por el Presidente de Estados Unidos, pero Teherán se mantenía en máxima alerta ante la posibilidad de nuevos ataques.
"Ya fuera por conciencia o por el costo de la vida, los estadounidenses han dicho NO A LA GUERRA, y nosotros respaldamos este mensaje", publicó en la red social X el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, principal negociador iraní, quien añadió que Washington no debería ignorar la opinión pública atacando de nuevo.
El líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, dijo en un comunicado escrito que la hostilidad estadounidense persistirá sin importar el partido que esté en el poder, y advirtió contra "la más mínima inclinación hacia la sumisión" a Washington.
"Estados Unidos ve el fin de su hegemonía como algo lejano; nosotros lo vemos como algo cercano", agregó.
Los demócratas obtuvieron la mayoría tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes en las elecciones del martes, y sus victorias en bastiones republicanos ponen de manifiesto la profunda frustración con la gestión económica de Trump y su decisión de iniciar una guerra que disparó los precios de la gasolina.
En Irán, un medio gestionado por el poder judicial compartió una broma que circulaba en X según la cual "Trump fracasó en el cambio de régimen en Irán, pero triunfó en Texas", en referencia al estado del sur donde un demócrata ganó las elecciones al Senado por primera vez en décadas.
Sin embargo, dos fuentes iraníes de alto rango dijeron a Reuters que, aunque los líderes iraníes estaban complacidos con la victoria demócrata, Teherán teme que Trump pueda intentar compensarla con un ataque militar, por lo que se mantenía en máxima alerta.
Los dirigentes iraníes llevan mucho tiempo considerando a Estados Unidos como su principal enemigo, al que se refieren como "el Gran Satán".
Los mediadores han intensificado sus esfuerzos para poner fin a la guerra ante el temor de que pueda reavivarse tras las elecciones, después de que Trump se negó el martes a descartar la reanudación de las operaciones de combate tras la votación y de que Irán planee represalias más amplias si se reanuda la guerra.