Un avión militar colombiano que transportaba a 128 soldados y miembros de la tripulación se estrelló poco después de despegar del sur de Colombia el lunes por la mañana, lo que ocasionó la muerte de 66 personas e hirió a decenas más, dijeron las autoridades militares colombianas en una sesión informativa.
Entre los muertos había 58 miembros del ejército, seis de la fuerza aérea y dos policías, según funcionarios del Ministerio de Defensa Nacional. Cuatro personas seguían en paradero desconocido.
El devastador número de víctimas mortales, provocado por una colisión en una región desolada y selvática, resonó en toda Colombia, mientras los residentes se apresuraban a acudir al lugar de los hechos para ayudar a rescatar a los soldados y el ejército organizaba un transporte aéreo masivo para trasladar a los heridos a los hospitales.
En la noche del lunes, las autoridades colombianas seguían investigando la causa del choque.
“En este momento no conocemos detalles, salvo que, tan pronto despegó la aeronave, sufrió algún problema y se precipitó a tierra, a más o menos un par de kilómetros del aeropuerto”, dijo Carlos Fernando Silva Rueda, comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, en una declaración grabada en video.
La Fuerza Aeroespacial Colombiana identificó el avión como un Hércules C-130, un avión turbohélice cuatrimotor de gran tamaño utilizado normalmente para transportar cargas pesadas, personal militar y vehículos militares.
El avión había despegado de Puerto Leguízamo, una localidad ribereña de la región del Putumayo, en la frontera de Colombia con Perú, a las 9:50 a. m. antes de estrellarse.
En un mensaje publicado en las redes sociales el lunes por la tarde, el presidente Gustavo Petro dijo que había decenas de personas heridas. Agradeció a los habitantes de la zona del Putumayo que acudieron al lugar del choque en motocicletas y a pie para ayudar a los heridos y apagar las llamas provocadas por el choque.
“Así es como se construye una patria”, dijo en las redes sociales, y añadió que los lugareños “pasaron hasta la pista del aeropuerto y llevaron agua y amor a los muchachos”.
Luis Emilio Bustos, alcalde de Puerto Leguízamo, dijo a The New York Times que al menos 14 personas que habían llegado al hospital de la localidad se encontraban en “estado grave”.
“Seguimos trabajando, seguimos realizando las labores de búsqueda y rescate teniendo en cuenta que muchos cayeron lejos”, dijo en un mensaje de voz el lunes por la tarde. “Otros, muy posiblemente por la cantidad de llama y fuego, muy difícil se van a encontrar”.
Un video difundido por Noticias Caracol, un medio de comunicación colombiano, parece mostrar cómo la aeronave pierde altura y cae sobre un campo mientras un residente grita: “¡Ay, se cayó!”.
El avión se dirigía a Puerto Asís, localidad situada a unos 200 kilómetros de Puerto Leguízamo. Se estrelló en una región repleta de cultivos de plantas de coca cosechadas para fabricar cocaína, donde los grupos armados implicados en el tráfico ilegal de drogas tienen una gran presencia.
Pedro Arnulfo Sánchez, ministro de Defensa, dijo que no había “indicios de un ataque por parte de actores ilegales”. Añadió que el incendio en el lugar del choque había hecho explotar parte de la munición que transportaba el avión.
“Expreso mis más sinceras condolencias a los familiares de quienes resultaron afectados y, en respeto a su dolor, hago un llamado a evitar especulaciones hasta contar con información oficial”, dijo el ministro de Defensa en un mensaje en las redes sociales.
Videos publicados en las redes sociales por El Tiempo, el diario más grande de Colombia, mostraban un gran incendio en un campo y una escena caótica mientras residentes en motocicletas despejaban el camino para los soldados que se apresuraban a llegar al lugar, a pie y en camiones.
La colisión se produjo en una zona aislada de Colombia, a orillas del río Putumayo, que divide el norte de Perú de Colombia. Bustos, el alcalde, dijo que los heridos tendrían que ser trasladados en helicóptero a los principales hospitales del país.
“Es muy lejos”, dijo. “Es un municipio apartado en zona selvática, y de verdad la dificultad de acceso es muy amplia”.
El ejército colombiano dijo que había desplegado helicópteros y un avión, los cuales tenían una capacidad total para transportar hasta 74 personas.
Un video del supuesto lugar de la colisión, publicado por la revista colombiana Semana, mostraba fuego y humo saliendo de lo que parecían ser restos de la aeronave. Otro video publicado por la revista mostraba al menos a tres soldados, uno de los cuales tenía la cara ensangrentada, siendo llevados en la parte trasera de motocicletas por residentes del lugar.