Una coalición de seis países emitió nuevas sanciones hoy contra colonos y asentamientos israelíes en Cisjordania, incluido un Ministro israelí ultranacionalista que ya había sido sancionado por países occidentales, lo que incrementa la presión sobre Israel por una ola de violencia contra palestinos en el territorio ocupado.
Los principales diplomáticos de Australia, el Reino Unido, Canadá, Francia, Noruega y Nueva Zelanda anunciaron las medidas en una declaración conjunta.
"Colonos extremistas y violentos, con el respaldo de sus partidarios, siguen atacando a los palestinos y vulnerando sus derechos humanos", señalaron.
"Durante demasiado tiempo, colonos violentos han podido actuar con casi total impunidad, y la expansión de los asentamientos y la creación de puestos de avanzada continúan con el apoyo y la facilitación del gobierno de Israel".
El Gobierno israelí de línea dura, dominado por líderes de colonos y sus partidarios, ha supervisado un aumento de la construcción de asentamientos en los últimos cuatro años.
Al mismo tiempo, Cisjordania ha vivido una ola de violencia de colonos contra palestinos, y rara vez se castiga a los agresores.
La comunidad internacional, en su gran mayoría, considera ilegal la construcción de asentamientos israelíes en estas zonas y la ve como un obstáculo para la paz.
Las sanciones llegan en medio de crecientes críticas en toda Europa por la forma en que Israel lleva adelante la guerra en Gaza y por sus políticas en la Cisjordania ocupada.
Sin embargo, no son como las sanciones impuestas a países como Irán o Rusia pues dejan intacto al comercio en general, incluido el de armas.
En el anuncio de hoy, cada país dio a conocer su propio conjunto de medidas.
Francia ha prohibido la entrada al país del Ministro de Finanzas israelí Bezalel Smotrich como parte de las sanciones contra "los responsables de la intensificación de la actividad de asentamientos y de la violencia en Cisjordania", escribió el Ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, en una publicación en redes sociales.
Smotrich, que encabeza un partido religioso de extrema derecha y ha impulsado una expansión agresiva de los asentamientos israelíes, ordenó recientemente el desalojo de una aldea palestina en Cisjordania que desde hace tiempo ha sido blanco de las autoridades israelíes.
Afirmó que la medida respondía a informes de que podría ser objetivo de fiscales internacionales de crímenes de guerra de la Corte Penal Internacional en La Haya.
Por lo general, el tribunal no revela públicamente las órdenes de arresto ni las solicitudes para emitirlas.
Barrot indicó que Smotrich, quien supervisa la política israelí de asentamientos, está "promoviendo activamente" la anexión de Cisjordania, la expansión de los asentamientos israelíes allí, el restablecimiento de asentamientos en Gaza y políticas orientadas al colapso económico de la Autoridad Palestina. Sostuvo que esto ha tenido consecuencias perjudiciales para los palestinos.
"Son políticas que la inmensa mayoría de la comunidad internacional no puede aceptar", manifestó Barrot, y añadió que Francia también ha prohibido la entrada a territorio francés a cuatro dirigentes de organizaciones de colonos y a 21 colonos acusados de violencia.
La secretaria británica de Exteriores, Yvette Cooper, anunció que el Reino Unido imponía sanciones a seis entidades y a personas implicadas en la financiación de asentamientos o de actos violentos.
"Hemos apuntado a algunos de los individuos más notorios, a las entidades de colonos más significativas y a las figuras extremistas del gabinete israelí que están incitando estos actos", declaró ante la Cámara de los Comunes.
El Ministerio de Exteriores de Israel afirmó que las sanciones eran "medidas vergonzosas" que "solo sirven para alimentar ese antisemitismo".
El embajador de Israel en Francia, Joshua Zarka, dijo a The Associated Press el lunes, antes de las sanciones, que al final podrían resultar contraproducentes.
"Sancionar a entidades gubernamentales o a entidades vinculadas al gobierno no ayuda de ninguna manera. Al contrario, en realidad está ayudando a esos extremistas", expresó.
El plan coordinado sigue a nuevas sanciones de la Unión Europea tanto contra dirigentes de Hamás como contra organizaciones y líderes de colonos israelíes.
Más de 700 mil israelíes viven en la Cisjordania ocupada y en Jerusalén oriental, territorios capturados por Israel en 1967 a Jordania y que los palestinos reclaman para un futuro Estado.