El candidato conservador colombiano Abelardo de la Espriella denunció hoy una presunta presión de grupos armados en zonas de Colombia donde ganó su contrincante Iván Cepeda.
"El denominado 'voto fusil' describe una práctica incompatible con cualquier democracia: obligar a los ciudadanos a votar bajo amenaza, presión armada o sometimiento territorial", indicó De la Espriella en un comunicado.
La denuncia penal se basa en una revisión de 109 municipios de los convulsos departamentos de Cauca y Nariño, en el suroeste del país, y de Chocó, en el oeste, donde Cepeda superó el 70 por ciento de la votación y que, en su mayoría, coinciden con territorios clasificados en riesgo electoral por la estatal Defensoría del Pueblo, detalló De la Espriella.
Consultados por The Associated Press, Cepeda y su campaña no respondieron de inmediato sobre si tienen conocimiento de que los grupos armados ilegales hayan presionado para votar a su favor.
En medio de la puja política, los candidatos han acusado a su contrincante de irregularidades, incluyendo presunta compra de votos.
Además, Cepeda denunció que De la Espriella "estaría fraguando un montaje para realizar un autoatentado" para "incidir en los resultados de la elección".
La campaña de De la Espriella admitió en el comunicado que las cifras por sí solas no son una "prueba definitiva de responsabilidad penal", pero instó a que se investigue por su coincidencia con territorios sometidos a la influencia de los grupos armados ilegales.
Durante la jornada las autoridades informaron que las votaciones transcurrieron de forma pacífica, aunque advirtieron de casos de presunta compra de votos y abrieron una investigación por presunta presión de armados en Nariño.
La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea reportó denuncias de coacción a los votantes por parte de "autoridades y grupos armados ilegales, así como indicios de uso indebido de recursos públicos", pero no lo relacionó con el favorecimiento a un candidato particular.