El conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a intensificarse este fin de semana con la muerte de un tercer militar estadounidense, mientras Washington refuerza su presencia militar en Oriente Medio, informó hoy The New York Times.
De acuerdo con el diario, el soldado falleció en el norte de Irak mientras participaba en la desactivación de un dron iraní que había sido derribado.
La muerte ocurrió en medio de una nueva oleada de ataques que prácticamente deshizo el alto el fuego alcanzado el mes pasado y cuando no existen señales de un acercamiento diplomático entre ambos gobiernos.
Según funcionarios estadounidenses citados por el New York Times bajo condición de anonimato, Estados Unidos ya había iniciado el despliegue de más aviones de combate hacia la región antes de los ataques más recientes, como parte de un refuerzo militar previsto.
Con este fallecimiento, el número de militares estadounidenses muertos en el conflicto asciende a 17.
Ayer se confirmó otra baja, un día después de que dos soldados murieran en un ataque con misiles iraníes contra una base en Jordania, el primer ataque letal contra personal estadounidense desde la entrada en vigor del cese al fuego.
Además, autoridades estadounidenses indicaron que los restos recuperados en el lugar corresponden presuntamente al soldado que permanecía desaparecido tras ese bombardeo.
El New York Times señaló que las muertes ocurrieron durante una semana marcada por ataques de ambas partes contra infraestructura estratégica, incluidos puentes e instalaciones de agua, objetivos cuya destrucción puede afectar gravemente a la población civil y que, bajo el derecho internacional, podrían constituir crímenes de guerra.
En respuesta a los ataques, el Ejército estadounidense informó que bombardeó instalaciones iraníes de vigilancia costera y defensa aérea, además de posiciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, al que responsabiliza de las agresiones contra tropas estadounidenses en Jordania.
Irán respondió con ataques dirigidos contra Kuwait, Baréin y Jordania, países que albergan una importante presencia militar de Estados Unidos.
De acuerdo con autoridades locales citadas por el diario, los bombardeos iraníes provocaron daños en infraestructura crítica, entre ella una instalación petrolera y plantas de tratamiento de agua y electricidad en Kuwait.
En Jordania, las fuerzas armadas interceptaron tres misiles iraníes, mientras un cuarto impactó en una zona despoblada.
Un video verificado por The New York Times mostró una columna de humo sobre el Aeropuerto Internacional Rey Hussein, en Aqaba, cerca de la frontera con Israel.
Tras los hechos, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró que la muerte de los militares "solo refuerza nuestra determinación".
No obstante, el diario señala que la escalada podría complicar la estrategia del Presidente Donald Trump para conducir la guerra contra Irán, iniciada junto con Israel hace más de cuatro meses.