Cd. de México.- Funcionarios de Estados Unidos confirmaron la detención de Nicolás Maduro en Caracas, tras una incursión ejecutada por la unidad de élite Fuerza Delta del Ejército norteamericano. Crédito: Especial
Nicolás Maduro, Presidente de Venezuela, fue capturado en Caracas por la Fuerza Delta 1st SFOD-D (1.er Destacamento Operacional de Fuerzas Especiales-Delta) la unidad de élite antiterrorista del Ejército de Estados Unidos, en una operación confirmada por funcionarios de ese país.
Los elementos de Delta Force usan en sus operaciones helicópteros de gran versatilidad como los Black Hawk, descenso rápido en soga, uso de luz nocturna, drones, sensores de temperatura y fuego de precisión.
Su característica es extraer a uno o más objetivos de un punto hostil o complejo en el menor tiempo posible, dijo a Grupo REFORMA un mando del Ejército mexicano que conoce de los cursos de ese cuerpo de alto rendimiento.
A Fuerza Delta se le atribuye la detención del Mandatario venezolano la madrugada de este sábado 3 de enero, de acuerdo a versiones de funcionarios estadounidenses vertidas a CBS News.
La Fuerza Delta, (1st SFOD-D), de operaciones especiales del Ejército estadounidense, fue creada en 1977.
Se especializa en contraterrorismo, rescate de rehenes, captura de altos objetivos y guerra no convencional.
Delta Force se ha desplegado en zonas de alto conflicto en Medio Oriente.
Por ejemplo en Irak para la captura de Saddam Hussein, 2003, Siria, contra ISIS, y Afganistán, en acciones de rescate.
Además de Panamá en 1989 para captura de Noriega), en Colombia contra narcotraficantes, en Somalia en la batalla de Mogadiscio en 1993 y otros operativos reportados en Malí, Libia y Filipinas.
En las primeras horas de la madrugada de este sábado, alrededor de las 2:00 horas locales, múltiples explosiones y el sonido de aeronaves a baja altura estremecieron la capital venezolana y distintos puntos estratégicos del país, según reportes de agencias internacionales.
Las detonaciones se registraron cerca de La Carlota, Higuerote y otras instalaciones militares alrededor de Caracas, provocando apagones en sectores del sur de la ciudad y cortando comunicaciones mientras columnas de humo se elevaban en distintos sectores.
Testigos y evidencias de video mostraron helicópteros y aviones sobrevolando zonas urbanas y militares, en lo que medios describieron como ataques a gran escala contra blancos seleccionados antes del avance de las fuerzas que tenían como objetivo principal la captura del presidente Maduro.
La ofensiva combinó bombardeos aéreos y maniobras terrestres de unidades altamente especializadas que, una vez neutralizados los focos de resistencia iniciales en los alrededores de Caracas, lograron interceptar al mandatario venezolano y a su esposa.
El Presidente Donald Trump confirmó que después de la operación las autoridades estadounidenses trasladaron a Maduro y a Cilia Flores fuera del país, sin que las fuerzas de EU sufrieran bajas propias en el operativo.
El gobierno venezolano, a su vez, denunció una "agresión militar" por parte de Estados Unidos y responsabilizó a las fuerzas invasoras del uso de fuego real en zonas tanto civiles como militares de la capital.
El presidente de la Asamblea Nacional y el ministro de Defensa anunciaron un estado de emergencia ante la "gravísima agresión exterior", mientras que las calles quedaron casi vacías al avanzar la madrugada tras los ataques.
En Caracas, las fuerzas de seguridad internas reforzaron posiciones y patrullas mientras los ciudadanos se resguardaban, con testimonios que describieron escenas de pánico, corridas y órdenes oficiales de mantenerse en interiores hasta nuevo aviso.