La Habana.- Dos buques de la Armada de México cargados con ayuda humanitaria atracaron en Cuba el jueves, mientras un cerco energético de Estados Unidos profundiza la crisis de la isla.
Los barcos llegaron al puerto de La Habana al amanecer, dos semanas después de que el presidente estadounidense Donald Trump amenazara con imponer aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba, lo que llevó a la isla a racionar su energía en los últimos días.
El gobierno mexicano indicó que uno de los buques transporta unas 536 toneladas de alimentos como leche, arroz, frijoles, sardinas, productos cárnicos, galletas, atún enlatado y aceite vegetal, además de artículos de higiene personal. El segundo buque transporta poco más de 277 toneladas de leche en polvo.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel calificó las amenazas de Trump de “bloqueo energético” y afirmó que afecta el transporte, los hospitales, las escuelas, el turismo y la producción de alimentos.
Yohandri Espinosa, un ingeniero de 34 años, observó la llegada de los barcos con su hija y tomó fotos.
“Esta es una ayuda increíblemente importante para el pueblo cubano en este momento”, dijo a The Associated Press. “Estamos viviendo tiempos difíciles de gran necesidad e incertidumbre y no sabemos cuánto tiempo estaremos así”.
Funcionarios de aviación cubanos advirtieron a las aerolíneas a principios de esta semana que no hay suficiente combustible para que los aviones reposten en la isla. El lunes, Air Canada anunció que suspendía los vuelos a Cuba, mientras otras compañías anunciaron y escalas en República Dominicana para reabastecimiento.
“A veces piensas que las cosas van a mejorar, pero no es así”, señaló Javier González, un cubano que estaba sentado en el famoso malecón de La Habana viendo llegar a los barcos mexicanos. “No podemos seguir como estamos porque es demasiado duro. Tendremos que esperar y ver”.
Sheinbaum indicó previamente que la ayuda humanitaria seguiría mientras se realizan gestiones diplomáticas para reanudar los suministros de petróleo a Cuba y que dijo a Estados Unidos que busca promover un diálogo pacífico y garantizar que la isla “pueda recibir petróleo y sus derivados para sus operaciones diarias”.
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum informó el jueves que tan pronto como los barcos regresen “enviaremos más apoyo de diferentes tipos”.
Paralelamente, la cancillería mexicana difundió un comunicado en el que informó que además de las más de 800 toneladas de víveres que llegaron este jueves, “quedan más de mil 500 toneladas de leche en polvo y frijol pendientes de ser enviadas”.
Antes del anuncio de Trump, la empresa petrolera estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) ya había suspendido en enero los envíos de crudo a Cuba, aunque no se aclaró la razón de esa decisión.
La nación caribeña dependía en gran medida de los envíos de petróleo desde Venezuela, que se detuvieron cuando Estados Unidos atacó al país sudamericano a principios de enero y arrestó a su líder Nicolás Maduro. La situación se hizo más grave tras la amenaza de Trump a terceros países.
Por estos motivos Cuba redujo el horario de los bancos y suspendió eventos culturales, mientras las empresas distribuidoras de combustible informaron que las ventas sólo se harán en dólares y se limitarán a 20 litros por usuario.
Las sanciones contra Cuba —ahora radicalmente incrementadas por Trump— de más de 60 años buscan presionar un cambio de modelo político en la isla. Funcionarios cubanos dicen que las sanciones de Estados Unidos le costaron al país más de 7.500 millones de dólares entre marzo de 2024 y febrero de 2025.
Cuba produce sólo el 40% del petróleo que consume y el resto lo importaba de Venezuela, México y Rusia. Este último país expresó su solidaridad con la isla, pero no especificó si realizará un envío concreto.
Sin detalles del apoyo de Rusia
En declaraciones a la prensa el jueves, Moscú se negó a comentar si podría enviar petróleo a Cuba.
“Es imposible discutir estos temas públicamente en este momento por razones obvias”, declaró el portavoz presidencial, Dmitri Peskov.
Sin embargo, Peskov también enfatizó que Rusia no desea una escalada de la situación con Estados Unidos. "Seguimos confiando en un diálogo constructivo”, añadió.
Además, el miércoles la embajada de Rusia en La Habana informó que las aerolíneas rusas Aeroflot y Nordwind debieron hacer "ajustes forzosos" en la programación de sus rutas a la isla.
Según se indicó en un comunicado habrá varias salidas de repatriación de los turistas de esa nación que se encuentren en la isla y al menos para el caso de Aeroflot los vuelos posteriores al 24 de febrero serán cancelados.
Un recorrido de la The Associated Press el jueves por la terminal aérea de Varadero, una de las playas preferidas por los vacacionistas rusos en la provincia de Matanzas, mostró autobuses con turistas de esa nacionalidad llegando para abordar su avión de manera anticipada a las salidas que tenían programadas, según dijeron.