Belgrado, Serbia.- Los restos de un remolcador de vapor de principios del siglo 20 son la reliquia más reciente que emerge de las aguas menguantes en Serbia, mientras los ríos de Europa se secan y el continente sufre un calor extremo y una sequía persistente.
El casco oxidado de la nave, que en su día fue una embarcación célebre conocida como el Slovenian, afloró a principios de este mes en el río Sava, cerca de la localidad serbia de Sremska Mitrovica al noroeste de la capital, Belgrado.
Aunque algunas partes ya habían asomado antes del agua, los vecinos dicen que nunca se había visto el pecio tan expuesto.
"Han pasado varios años desde la última vez que se vio, así que hay bastante interés", comentó el historiador Andrija Popovic, director del museo de la ciudad.
"De verdad es algo que no se ve todos los días", añadió sobre el barco, al que los medios serbios han apodado "El Titanic del Sava".
Buques de guerra, huesos de mamut y partes de construcciones antiguas han emergido de las aguas en retroceso del Danubio, el Rin y otros ríos durante la abrasadora sequía, que también ha alterado el comercio y el suministro de energía y agua.
La falta de agua en el Danubio, en un mínimo histórico, ha afectado gravemente a centrales nucleares en Hungría y Rumania y ha detenido el tráfico en la segunda vía fluvial más grande de Europa.
Una sequía de varios meses ha devastado cultivos desde Países Bajos hasta Bosnia y ha provocado una escasez de agua que llega hasta los Alpes.
Nave Sobreviviente
El barco sobrevivió a dos guerras mundiales antes de hundirse.
De acuerdo con Popovic, el Slovenian fue construido en 1913 en un astillero de Budapest, Hungría, entonces parte del Imperio Austrohúngaro.
Medía aproximadamente 54 metros de eslora y al principio se llamaba Vag, que en húngaro alude al río más largo de Eslovaquia, el Vah.
Con una máquina de vapor, el barco remolcaba cargas pesadas entre Budapest y otras localidades a lo largo del Danubio.
Durante la Primera Guerra Mundial, la nave casi suspendió sus rutas, agregó Popovic.
Al terminar la guerra y desmantelarse el Imperio Austrohúngaro, la propiedad del barco pasó al recién formado Reino de Serbios, Croatas y Eslovenos -que más tarde se convertiría en Yugoslavia- como parte de las reparaciones de guerra, explicó.
"Fue entonces cuando se le cambió el nombre a Slovenian", explicó el historiador. "Es un misterio por qué se eligió ese nombre".
Luego, durante la Segunda Guerra Mundial, el Slovenian -y su nuevo país- quedaron bajo ocupación de la Alemania nazi.
Después de que las fuerzas antifascistas yugoslavas liberaran Belgrado en 1944, utilizaron el barco para trasladar heridos y equipo mientras empujaban a las tropas alemanas más hacia el oeste.
Popovic relató que el barco transportaba combatientes heridos cuando chocó con una mina alemana a finales de abril de 1945.
"Se hundió y se ha quedado en el mismo lugar desde ese día".
Otras reliquias
El Slovenian no es la única reliquia que ha emergido de los ríos europeos que se están secando.
En la frontera oriental de Serbia con Rumania, restos oxidados de barcos alemanes sobresalen de las aguas escasas del Danubio.
Los barcos, algunos aún cargados con armas, pertenecían a la flota del Mar Negro de la Alemania nazi, que fue hundida deliberadamente cerca del final de la guerra mientras las tropas alemanas se retiraban de Rumania y las fuerzas soviéticas avanzaban más hacia el interior de Europa.
En Italia, la peor sequía en 70 años ha dejado al descubierto los pilares de un antiguo puente sobre el río Tíber que en su día usaron emperadores romanos, pero que cayó en desuso para el siglo 3.
A medida que las aguas del Danubio se reducían en Bulgaria, investigadores se entusiasmaron al encontrar y recuperar una mandíbula, colmillos, un omóplato, costillas y otros fragmentos óseos pertenecientes a un mamut lanudo extinto, enterrado en la arena.