Peter Hunt, ex corresponsal de la BBC para asuntos de la realeza, afirmó en una entrevista esta semana que el anuncio sorpresa de que Harry y Meghan Markle regresarán a vivir a Reino Unido seguramente provocará una reacción de "furia" en el Príncipe William.
De acuerdo con el Daily Mail, el Príncipe Harry y su esposa volverán a Gran Bretaña para una estancia prolongada a finales de este año, aunque no retomarán sus funciones como miembros activos de la familia real.
La decisión reaviva las dudas sobre la fracturada relación de Harry con su hermano, el Príncipe William, heredero al trono. Y es que, aunque Harry se ha reunido recientemente con su padre, no hay indicios de un acercamiento entre los hermanos.
"A corto plazo, Harry podrá profundizar su acercamiento con su padre", declaró Hunt a la agencia británica Press Association. "Y su presencia en el país dificultará que su hermano evite una reconciliación".
"Si llega a formarse una corte rival, poco se puede hacer al respecto. Para los medios que buscan crear polémica, esta tensa relación entre William y su hermano —y la duda de si se arreglará— constituye una noticia de gran impacto", señaló por su parte Joe Little, editor de la revista Majesty Magazine.
Los hijos de los Sussex, el Príncipe Archie, de 7 años, y la Princesa Lilibet, de 5, ya fueron inscritos en escuelas británicas y comenzarán las clases en septiembre, según una persona cercana a los Sussex que no estaba autorizada para hablar públicamente.
La familia planea residir en una vivienda privada —ajena a las propiedades reales— a las afueras de Londres, pero mantendrá su hogar en Montecito, California, y su propiedad vacacional en Portugal.
Al ser consultado por la agencia de noticias AP sobre esta información durante una mesa redonda con veteranos estadounidenses en Washington el miércoles por la noche, Harry simplemente respondió: "No tengo nada que decir".
Harry y Meghan renunciaron a sus deberes reales y se mudaron a California hace más de seis años para dedicarse a empresas y negocios lucrativos con Netflix y Spotify, mismos que no tuvieron el éxito esperado.
Aunque la relación con el resto de la familia real se ha deteriorado desde entonces, Harry ha expresado recientemente su interés en una reconciliación para poder pasar más tiempo con su padre, el Rey Charles III, quien recibe tratamiento por un tipo de cáncer no revelado.