Rusia.- La embajada de Rusia en Roma culpó a Ucrania hoy por un atentado mortal el fin de semana en un restaurante de Moscú, y lo describió como un intento de intimidar a la comunidad italiana en Rusia.
La embajada afirmó que "terroristas de Kiev" querían "asustar a los italianos que trabajan en Rusia y mostrarles que ellos también están en la mira y podrían convertirse en las próximas víctimas de esos canallas".
Indicó que el ataque del sábado por la noche contra el restaurante Balzi Rossi dejó cinco muertos y 19 heridos, y añadió que su chef italiano y su personal resultaron ilesos únicamente gracias a la "vigilancia y abnegada dedicación a su deber profesional" de un guardia de seguridad ruso.
No hubo comentarios de las autoridades ucranianas.
El Comité Nacional Antiterrorista, que coordina a diversas agencias de seguridad, informó inicialmente una cifra menor de fallecidos en un comunicado emitido poco después del ataque.
Señaló que la bomba mató a tres personas, entre ellas una mujer que llevó el artefacto explosivo al restaurante, el guardia que le impidió el paso y un cliente que estaba dentro.
Añadió que otras 21 personas resultaron heridas cuando la bomba detonó cerca de la entrada del restaurante.
El comité no indicó quién era el objetivo ni identificó al autor intelectual.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, describió ayer el atentado como un "brutal acto terrorista", pero no dijo quién fue responsable de la explosión en el restaurante de lujo, ubicado en la planta baja de un edificio residencial de gran altura que es uno de los siete rascacielos de la ciudad que datan de la época del dictador soviético Josef Stalin.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia no respondió a una solicitud de comentarios sobre el comunicado de la embajada ni explicó la cifra más alta de muertos.
La cancillería no emitió su propio comunicado sobre el incidente.
Varios medios rusos afirmaron que el atentado tenía como objetivo a un general ruso que celebraba su cumpleaños en el restaurante.
Algunos sostuvieron que el general era el coronel general Alexander Chaiko, quien recientemente fue nombrado jefe de las fuerzas aeroespaciales de Rusia. Esas afirmaciones no pudieron verificarse de manera independiente.
Las autoridades rusas han culpado a Kiev por una serie de atentados con bombas y otros ataques contra mandos militares después de que Moscú envió tropas a Ucrania en febrero de 2022.
A principios de este año, el Servicio Federal de Seguridad de Rusia afirmó que las autoridades reforzarían la seguridad en torno a altos funcionarios militares y gubernamentales tras los ataques.
En febrero, el teniente general Vladimir Alexeyev, subdirector del servicio de inteligencia militar GRU, recibió tres disparos en un edificio de apartamentos de Moscú, pero sobrevivió. Ucrania negó su participación.
En diciembre, una bomba colocada en un automóvil mató al teniente general Fanil Sarvarov, jefe de la Dirección de Entrenamiento Operativo del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, en el sur de Moscú. Ucrania se abstuvo de comentar.
En abril de 2025, otra bomba en un automóvil, que Moscú atribuyó a Kiev, mató al teniente general Yaroslav Moskalik, subdirector del principal departamento operativo del Estado Mayor de Rusia. Ucrania no se responsabilizó del ataque, pero insinuó su participación.
Y en diciembre de 2024, una bomba oculta en un patinete mató al teniente general Igor Kirillov, quien dirigía las fuerzas de protección nuclear, biológica y química del ejército ruso, uno de los pocos ataques que Ucrania reconoció abiertamente.
Entre otras víctimas destacadas de atentados con bombas en Rusia están Daria Dugina, hija del influyente pensador nacionalista Aleksandr Dugin, y Vladlen Tatarsky, un conocido bloguero militar pro-Kremlin.
Kiev negó su implicación en el ataque contra Dugina y se mostró evasivo respecto al ataque contra Tatarsky.