Hay una gran ironía en el hecho de que una de las principales prioridades de Estados Unidos en su guerra contra Irán sea reabrir el estrecho de Ormuz, que, por supuesto, estaba abierto antes de la guerra. Es una muestra de la ventaja —teórica desde hace mucho, pero ahora demostrada— que representa el control geográfico de Irán sobre el estrecho.

Ya he escrito antes sobre el poder disuasorio del estrecho. En esta edición, mis colegas de Washington escriben sobre lo que eso significa para Irán, Estados Unidos y el futuro equilibrio de poder en la región.

Credit...Josh Holder/The New York Times
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La poderosa fuerza disuasoria de Irán

Por Mark Mazzetti, Adam Entous y Julian E. Barnes

Los enemigos de Irán llevan mucho tiempo argumentando que si el país lograra obtener un arma nuclear, dispondría de la disuasión definitiva contra futuros ataques. Resulta que Irán ya tiene un elemento disuasorio poderoso: su propia geografía.

La guerra de Estados Unidos e Israel ha demostrado que Irán tiene la capacidad de cerrar el estrecho de Ormuz, el cuello de botella estratégico por el que transita el 20 por ciento del suministro mundial de petróleo.

La poca profundidad del estrecho obliga a los barcos a pasar a pocos kilómetros de la costa montañosa de Irán, un terreno favorable para armas como misiles y drones, que son difíciles de eliminar por completo.

[El gráfico a continuación ilustra las circunstancias del estrecho de Ormuz. Drones pueden ser lanzados desde cientos de kilómetros de distancia; sitios de lanzamiento de misiles de crucero antibuque, incluidos lanzadores móviles, salpican la costa; quitar las minas marinas requeriría de operaciones costosas y peligrosas; Irán puede usar embarcaciones pequeñas para rodear a los buques o colocar minas sin ser detectadas].

Credit...Agnes Chang y Samuel Granados/The New York Times
Credit...Agnes Chang y Samuel Granados/The New York Times

Irán podría salir del conflicto con un manual que su gobierno teocrático de línea dura podría utilizar para mantener a sus adversarios a raya, independientemente de cualquier restricción sobre el programa nuclear del país.

“Ahora todo el mundo sabe que, si se produce un conflicto en el futuro, lo primero que Irán hará será cerrar el estrecho”, afirmó Danny Citrinowicz, exjefe de la rama de Irán de la agencia de inteligencia militar israelí y actual miembro del Consejo Atlántico. Y agregó: “No se puede vencer a la geografía”.

Irán ya intentó bloquear el estrecho de Ormuz una vez en la década de 1980, cuando colocó minas tanto ahí como en el golfo Pérsico durante su conflicto con Irak. Sin embargo, la guerra de minas es peligrosa, pues puede eliminar tanto barcos amigos como enemigos. Los drones y los misiles son más fáciles de dirigir con precisión.

Funcionarios militares y de inteligencia estadounidenses calculan que, después de semanas de guerra, Irán aún posee alrededor del 40 por ciento de su arsenal de drones de ataque y más del 60 por ciento de sus lanzamisiles, más que suficiente para tener la navegación en el estrecho de Ormuz a su merced en el futuro.

El control de Irán sobre el estrecho obligó al presidente Donald Trump a anunciar su propio bloqueo naval.

El viernes, Irán declaró abierta la vía marítima, lo que hizo que los mercados bursátiles se dispararan. Luego, el sábado, el país afirmó que el estrecho seguía bajo su “estricto control”, a menos que Estados Unidos pusiera fin a su propio bloqueo de los puertos iraníes.

El domingo, un destructor de la Marina estadounidense abrió fuego contra un buque de carga iraní y finalmente se apoderó de él. Las fuerzas armadas de Irán lo calificaron de piratería y advirtieron que pronto tomarían represalias.

“El estrecho de Ormuz no son las redes sociales. Si alguien te bloquea, no puedes devolverle el bloqueo”, escribió en X un puesto diplomático iraní la semana pasada.

Estados Unidos se encuentra en una posición precaria. El estrecho, que estaba abierto antes de la guerra, ya no es una vía navegable totalmente accesible. Sus adversarios se han dado cuenta.

“No está claro cómo se desarrollará la tregua entre Washington y Teherán. Pero una cosa es cierta: Irán ha probado sus armas nucleares. Se llama estrecho de Ormuz. Su potencial es inagotable”, escribió la semana pasada en las redes sociales Dmitri Medvédev, expresidente de Rusia y vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia.

El vicepresidente JD Vance la semana pasada en Georgia. Se espera que vuele el martes a Pakistán.Credit...Chip Somodevilla/Getty Images
El vicepresidente JD Vance la semana pasada en Georgia. Se espera que vuele el martes a Pakistán.Credit...Chip Somodevilla/Getty Images

Irán y EU planean conversar en Pakistán

A pesar de haber intercambiado amenazas y emitido mensajes contradictorios en los últimos días, Estados Unidos e Irán indicaron el lunes que tenían previsto participar en otra ronda de conversaciones de paz en Pakistán esta semana.

Se espera que el vicepresidente JD Vance salga el martes de Washington hacia Islamabad, dijeron funcionarios estadounidenses. Funcionarios iraníes dijeron que Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní, quien asistió a la última ronda de negociaciones, participaría de nuevo.

Los funcionarios iraníes han expresado públicamente su escepticismo sobre las perspectivas de un avance diplomático, ya que el miércoles expira un alto al fuego de dos semanas.