TORONTO (AP) — El primer ministro canadiense Mark Carney suspendió el martes el impuesto al combustible en respuesta a la guerra con Irán, en su primer acto después de asegurarse un gobierno de mayoría.

Carney declaró que, con los precios aumentando bruscamente, está suspendiendo el impuesto federal especial al combustible desde el próximo lunes hasta el Día del Trabajo. Lo calificó como una “medida responsable y temporal” que también reducirá los costos para los camioneros y las empresas.

El Partido Liberal de Carney tiene ahora 174 de los 343 escaños en la Cámara de los Comunes y no necesitará el apoyo de los partidos de oposición para aprobar leyes, tras ganar tres distritos que quedaron vacantes después de las elecciones del año pasado.

El gobierno de Carney es el primero en la historia de Canadá en pasar de minoría a mayoría entre elecciones nacionales.

El Partido Liberal podría mantenerse en el poder hasta 2029 tras los resultados del lunes.

Carney indicó que quiere centrarse en la economía, la vivienda y los grandes proyectos económicos.

“Los votantes han depositado su confianza en el plan de nuestro nuevo gobierno”, afirmó.

Carney ganó las elecciones el año pasado, impulsado por el enojo público ante las amenazas de anexión del presidente estadounidense Donald Trump. Ha prometido reducir la dependencia de Canadá de Estados Unidos.

Desde entonces, cinco deserciones de partidos de oposición —incluidas cuatro del principal partido opositor, el Conservador— colocaron a los progresistas de Carney al borde de la mayoría.

Uno de esos tránsfugas mencionó el discurso de Carney en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, como un factor que ayudó en su decisión. En ese discurso, Carney condenó la coerción económica de las grandes potencias contra países más pequeños y recibió elogios generalizados por sus declaraciones.

Carney, exjefe del Banco de Inglaterra y también del banco central de Canadá, ha desplazado a los liberales hacia la centro-derecha desde que reemplazó a Justin Trudeau como primer ministro.

Nelson Wiseman, profesor emérito de la Universidad de Toronto, señaló que Trump fue un factor importante en el ascenso de Carney a primer ministro, pero que su desempeño en el escenario mundial no ha hecho más que aumentar su popularidad.

“A los canadienses les gustó ver lo bien recibido que fue en Davos y les han impresionado sus viajes al extranjero —visitó 13 países para septiembre del año pasado— en busca de nuevas alianzas, inversiones y pactos comerciales. Los líderes mundiales quieren hacer negocios con él”, comentó Wiseman.