En algunas partes de Cuba, la vida simplemente se ha detenido.
El primer bloqueo efectivo desde la crisis de los misiles cubanos está empujando a la nación caribeña hacia un punto de quiebre humanitario. Como resultado, los cubanos están batallando para lidiar con los aspectos más básicos de la vida cotidiana, desde ir al trabajo hasta recibir atención médica.
Incluso la llegada de un petrolero ruso esta semana —el primero autorizado por Estados Unidos desde que comenzó el bloqueo— le dará a la isla solo unas pocas semanas antes de que se agoten las reservas de combustible, según los analistas.
Queríamos saber cómo están afectando estos cambios a la vida en Cuba. En febrero, le pedimos a gente de toda la isla que nos lo contara.
Solo voy a lugares cercanos hasta los que pueda caminar
Lia Rodríguez, 23 añosespecialista en comunicación
Tengo la sensación que estamos viviendo en un país que siempre es domingo. Sales a la calle y está prácticamente todo cerrado
Arsenio García, 69 añosproductor de televisión
Si no tienes acceso a moneda dura (dólares, euros...) estás en problemas
Inversionista bursátil, 56 años
Mi salario de médico no me alcanza para cubrir todas las necesidades básicas
Residente de medicina, 24 años
Decenas de personas respondieron en español, compartiendo sus luchas, así como los temores y esperanzas que tienen para sí mismos y para el país. Lectores de todas las edades se pusieron en contacto con nosotros, incluido un estudiante de 19 años y un puñado de jubilados que tienen que hacer trabajos ocasionales para suplementar sus ahorros.
Algunos de ellos accedieron a darnos su testimonio; otros nos pidieron que no utilizáramos sus nombres completos, o ningún nombre, por temor a represalias del gobierno cubano o de Estados Unidos.
Escribieron sobre todo desde la capital de Cuba, La Habana, pero también desde Baracoa, Santiago de Cuba, Pinar del Río y Sancti Spíritus. Muchos enviaron notas de voz o mensajes de texto por WhatsApp cuando lograron cargar sus teléfonos o conseguir señal.
Tengo dos trabajos más una jubilación por edad. Sobrevivo, no tengo vida digna
Jubilado, 67 años
El cubano se adapta y aprende a vivir con todo, pero es muy difícil
Gustavo Torres, 25 añoscrítico de arte e historiador
Yo espero que esto cambie, y que al menos económicamente uno se las pueda arreglar
Gabriel Sánchez, 24 añosingeniero
Son muchas cosas que poco a poco se han convertido en normales, pero no son normales para nada
Yamil Orlando, 30 añosartista visual
Sin energía, el agua deja de llegar a los hogares. Sin combustible, los agricultores no pueden recoger las cosechas ni transportarlas a las ciudades.
Los hospitales están cancelando cirugías y enviando a los pacientes a casa porque los médicos y las enfermeras no pueden desplazarse al trabajo. Trabajadores del sector salud dicen que el deterioro de las condiciones está causando muertes que de otro modo podrían evitarse.
Los residuos putrefactos se amontonan en las esquinas a menos que los quemen. Los apagones en todo el país se han convertido en la norma. El turismo, que durante mucho tiempo ha sido crucial para la economía de Cuba, ha caído dramáticamente.
Los pobres tenemos que intercambiar alimentos entre nosotros. Incluso algunos cuentapropistas aceptan alimento como pago, no solo dinero
Leonardo, 19 añosestudiante
Me deja sin trabajo porque paraliza el turismo, que es el sector donde trabajo
José Enrique González, 29 añosguía de turistas
Al no haber electricidad, no existen medios diagnósticos ni transporte sanitario ni medicinas
Alfonso de Jesús, 65 añosjubilado
Para los que aún conservan un empleo, desplazarse al trabajo es un desafío importante. Muchos coches privados están aparcados sin combustible. Algunas líneas de autobuses se han detenido por completo, obligando a los cubanos a convertirse en caminantes de larga distancia, ciclistas y autoestopistas esperanzados.
La gente tiene que desplazarse en triciclo eléctrico, en bicicleta o a pie, porque los taxis se han vuelto demasiado caros
Iván García, 60 añosperiodista
Me ha afectado al punto de tener que irme del teatro donde trabajaba porque no puedo pagar el transporte, que ha subido los precios de una manera desorbitante
Víctor Manuel, 27 añosmúsico
Voy a todas partes caminando. Las pocas veces que necesito transporte, dispongo de autostop y espero a que haya alguien que pueda adelantarme
Claudia Terry, 22 añoslicenciada en historia del arte
A medida que la escasez de combustible paraliza incluso los servicios más básicos, la gente se ve obligada a buscar soluciones creativas, desesperadas y a menudo ilegales para sobrevivir. Saltarse una o dos comidas se ha convertido en la nueva normalidad para la gente de ciertas partes de la isla.
Mi mujer misma pasaba algún día sin comer para que su hijo pudiera comer algo
Inversionista bursátil, 56 años
La vía para adquirir gasolina o diésel no es otra que la del mercado negro
Profesor universitario, 26 años
El aceite de comer está carísimo, entonces el usado para freír, que antes desechaba fácilmente, ahora lo filtro con una telita bien fina y vuelvo a reutilizarlo varias veces
Giraldo Benítez, 65 añosingeniero jubilado
Algunas personas dijeron que dependían de una frágil red de apoyo: familiares que envían dinero o medicinas desde el extranjero, contactos en el mercado negro o amigos cuyas calles no son propensas a los apagones.
Todas mencionaron que utilizan su imaginación para hacer rendir los limitados recursos, encarnando la “resiliencia creativa”, un término acuñado por el gobierno cubano para las tácticas de supervivencia utilizadas a fin de soportar el embargo estadounidense y el bloqueo petrolero.
Para muchos en la isla, sin embargo, la frase no parece una virtud revolucionaria sino la romantización de un estilo de vida que nunca eligieron.
Igual significa robar un litro de aceite en tu trabajo, un paquete de hojas o un bombillo y luego venderlo en el mercado negro
Iván García, 60 añosperiodista
Mientras el país se cae a pedazos, literalmente con edificios que se derrumban por día, los gobernantes y sus familias son más ricos. Nos piden resistencia sin ningún plan de mejoría, y ellos mismos no resisten nada
Mujer de 28 años
El gobierno cubano ha reconocido que está en conversaciones con el gobierno de Donald Trump por un posible acuerdo para poner fin al bloqueo petrolero, aunque funcionarios cubanos han negado repetidamente que un cambio de régimen esté sobre la mesa.
Las autoridades estadounidenses están presionando para que el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, renuncie. Pero varios lectores dijeron que tenían pocas esperanzas de que su situación cambie pronto.
No logro ver la Cuba del futuro. Si seguimos como estamos ahora, es como estar en presencia de un cadáver
Yamil Orlando, 30 añosartista visual
La culpa de ser cubano, ¿sabes lo que es eso? ¿Sentir culpa de haber nacido aquí? Te parecerá increíble, pero es eso. Quiero salir, ver el mundo, conocer otras cosas que no sean las cuatro paredes de mi casa
Víctor Manuel, 27 añosmúsico
Soy de las poquísimas personas jóvenes que no quieren abandonar el país, pero ven cómo sus aspiraciones se pueden ver tronchadas
Claudia Terry, 22 añoslicenciada en historia del arte
Mi primera aspiración es volver a encontrar trabajo
Francisco Delgado, 60 añosexempleado de una empresa de turismo
Algunos expresaron su profunda frustración con la revolución cubana, que consideran un proyecto fracasado que los ha despojado de muchos derechos básicos. Otros culparon al embargo comercial y al bloqueo petrolero impuestos por el gobierno estadounidense, que, según dijeron, han afectado abrumadoramente a los cubanos de a pie, mientras que han dejado intactas a las élites del país.
Una persona describió sentirse atrapada en medio de un choque de egos entre dos gobiernos a los que les importaba muy poco la vida de los habitantes de la isla.
Cuba es un fracaso, una vergüenza de país por la dictadura que gobierna hace 67 años. Me preocupa muchísimo sentir que estamos todo el tiempo al borde de una nueva crisis sin ningún interés por parte del gobierno en resolver absolutamente nada
Mujer de 28 años
Caramba, ¿por qué no Estados Unidos deja a Cuba tranquila? Déjenla. Eliminen todas las restricciones. Dejen a Cuba tranquila
Roberto Blanco, 82 añosjubilado
Luego del anuncio de restricciones de abastecimiento de combustible, los cubanos solo hemos incorporado más incertidumbre al destino de nuestras vidas
Lia Rodríguez, 23 añosespecialista en comunicación
A pesar de que el pulso del país se ralentiza, la vida en Cuba persiste.
Todavía hay música en algunas calles. La gente cuenta que ahorra para el transporte o para una cerveza antes de salir a celebrar un cumpleaños.
Los cines han intentado realizar proyecciones a primera hora de la tarde, siempre que la red eléctrica funcione. Algunas personas siguen intentando asistir a las reuniones de su club de lectura.
Durante los apagones, los vecinos inquietos sacan sillas de plástico al exterior para chismear y respirar un poco más tranquilos.
Es muy agobiante. Y el escape para eso ha sido, una que otra tarde, ir a sentarme al Malecón cuando está cayendo el sol y justo antes de que anochezca
Lia Rodríguez, 23 añosespecialista en comunicación
Para mantenerme relajado y alejar el estrés tengo sembrada maticas de boldo. Echo dos hojitas en una tacita de café y hago una infusión magnífica
Giraldo Benítez, 65 añosingeniero retirado
Si pasó algo bueno, tratar de verle lo bueno a esa situación. Reirnos un poco y seguir pa’lante
Gustavo Torres, 25 añoscrítico de arte e historiador