El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el ex Presidente Barack Obama intensificaron sus llamados a los votantes en estados clave, en la recta final de las elecciones intermedias de Estados Unidos, en las que están en juego el control del Congreso y el futuro político de los republicanos.

Trump encabezó un mitin en Chillicothe, al sur de Columbus, la capital de Ohio, donde pidió a sus simpatizantes acudir a las urnas y prometió una victoria contundente.

"Si pueden salir a votar", dijo Trump ante una multitud que lo vitoreaba, "vamos a lograr una victoria tremenda".

El Mandatario ha centrado sus intervenciones en los precios récord de los combustibles, el aumento del costo de vida y la impopular guerra en Irán.

También arremetió contra Obama, quien ha criticado el tiempo que Trump ha dedicado a las remodelaciones de la Casa Blanca.

El republicano afirmó que su antecesor "no entiende de limpieza" ni de cuestiones como las fachadas de piedra deterioradas y las banquetas.

"La Casa Blanca está más hermosa que nunca", aseguró Trump.

El Presidente también volvió a referirse al fallecido financiero Jeffrey Epstein, al afirmar que lo expulsó de Mar-a-Lago.



"Eso fue algo grandioso que hice, debo decirles. Eché a Jeffrey Epstein de Mar-a-Lago", declaró antes de pasar a elogiar el físico del senador republicano por Ohio Jon Husted, quien enfrenta al ex senador demócrata Sherrod Brown.



Las visitas de Trump durante la recta final de la campaña reflejan la estrategia defensiva de los republicanos, pese a que los recursos del partido y del súper comité de acción política del Presidente, MAGA Inc., han contribuido a sostener a sus candidatos.

El Mandatario ha concentrado la mayor parte de sus actos previos a las elecciones en estados tradicionalmente republicanos, aunque sus apariciones no siempre han transcurrido sin contratiempos.

Obama critica a Trump y a los republicanos



Por su parte, Obama apareció en los suburbios de Atlanta, Georgia, acompañado por la ex alcaldesa de esa ciudad, Keisha Lance Bottoms, quien podría convertirse en la primera mujer negra en ser elegida Gobernadora de Estados Unidos, y por el senador Jon Ossoff, que busca la reelección y es considerado un posible aspirante presidencial para 2028.

"Adondequiera que vayan, se siente que el cambio está en el aire", afirmó el ex Presidente.

Obama respondió también a las críticas que recibió después de comparar los adornos dorados incorporados por Trump a la Casa Blanca con algo que habría hecho Saddam Hussein al inaugurar un restaurante Cheesecake Factory.

"Estas no son personas serias. No tienen soluciones para los problemas reales", dijo Obama sobre Trump y los principales dirigentes republicanos.

El ex Mandatario añadió que durante aproximadamente una década fue aficionado a restaurantes como Chuck E. Cheese, California Pizza Kitchen y Cheesecake Factory.

Durante el acto, Ossoff también arremetió contra Trump y su entorno por lo que calificó como un uso indebido del poder para beneficiar intereses privados.

"En Washington y en Mar-a-Lago, hay un espectáculo de corrupción y lucro personal sin precedentes en la historia estadounidense", sostuvo.

"Nunca antes se había hecho tan poco esfuerzo por ocultar tanta corrupción", agregó el senador.

Controversias en las contiendas de Alaska y Michigan



La campaña también estuvo marcada por disputas electorales y acusaciones de antisemitismo.

Trump pidió que la demócrata de Alaska Mary Peltola fuera procesada y presentó una demanda relacionada con la contienda por el Senado, en la que participa otro candidato con el mismo nombre que el senador republicano en funciones Dan Sullivan.

En Michigan, las acusaciones de antisemitismo y las tensiones en torno al conflicto en Medio Oriente han marcado la competencia por el Senado entre el demócrata Abdul El-Sayed y sus adversarios.

El-Sayed, quien también ha enfrentado acusaciones de islamofobia contra sus críticos, defendió su postura ante la comunidad judía.

"Los habitantes de Michigan tienen un gran corazón. Somos abiertos de mente. No nos importa tanto cómo rezas, sino por qué rezas", afirmó.

El senador republicano por Texas Ted Cruz, mencionado con frecuencia como posible aspirante presidencial para 2028, hizo campaña en Birmingham, Michigan, junto con la republicana que busca el escaño, en un acto organizado por la Coalición Judía Republicana.

Cruz calificó el antisemitismo como "un veneno que está desgarrando al país" y acusó al Partido Demócrata de estar siendo tomado por "comunistas e islamistas autoproclamados".

La representante demócrata por Michigan Haley Stevens, quien compitió contra El-Sayed en las primarias, advirtió que su correligionario podría perder el respaldo de sectores de los votantes negros y judíos que la apoyaron a ella.

Stevens instó a El-Sayed a rechazar un anuncio del grupo independiente de izquierda Rebellion PAC, que vinculaba el apoyo de Estados Unidos a Israel con el encarecimiento de los alimentos.

El-Sayed aseguró que está comprometido con la seguridad de la comunidad judía, al igual que con la de todas las comunidades, y se distanció del anuncio.

"Esto no tiene nada que ver con nuestra campaña", dijo, sin abordar directamente el contenido del mensaje.

"Puede hacer lo correcto", afirmó Stevens a CNN.

"Puede rechazar estos anuncios y dar garantías a los votantes indecisos que todavía quedan".

Más tarde, Stevens declaró a CNN sobre los comentarios de su madre, quien había expresado críticas en torno a la contienda: "Como muchos hogares en Estados Unidos, somos una familia dividida".

Aun así, insistió en que desea que el candidato demócrata, Abdul El-Sayed, gane la elección.