El Gobernador de California Gavin Newsom declaró su apoyo a una propuesta para cambiar el nombre del Día de César Chávez a Día de los Trabajadores Agrícolas, a la luz de las acusaciones de abuso contra el venerado líder laboral.

Líderes políticos en estados y ciudades están considerando medidas similares ante acusaciones de que Chávez abusó sexualmente de niñas y de la cofundadora del sindicato United Farm Workers of America, Dolores Huerta, hace décadas.

También ha habido llamados a modificar memoriales que honran al hombre que en la década de 1960 ayudó a conseguir mejores salarios y condiciones de trabajo para los trabajadores agrícolas y había sido admirado por muchos líderes demócratas.

La oficina del Gobernador de Washington, Bob Ferguson, anunció hoy que este año no emitirá una proclamación en honor al Día de César Chávez, mientras que funcionarios de Denver planean cambiar el nombre de su celebración anual. Eventos en Texas y en su estado natal de Arizona han sido cancelados a solicitud de la Fundación César Chávez.

California fue el primer estado en designar el cumpleaños de Chávez, el 31 de marzo, como un día para honrar al líder de los derechos civiles hace casi 30 años. En 2000, la Legislatura aprobó un proyecto de ley para convertirlo en un día oficial de descanso pagado para los empleados estatales y exigir que el estado comenzara a enseñar a los estudiantes sobre su legado y su participación en el movimiento laboral en California. Chávez murió en California en 1993 a los 66 años.

Los líderes de la Legislatura de California indicaron hoy que aprobarán un proyecto de ley para cambiar el nombre del feriado antes de que termine el mes. La legislación necesitaría la aprobación de Newsom.

Líderes latinos y grupos comunitarios condenaron rápidamente el presunto abuso por parte de Chávez, pero enfatizaron que el movimiento de los trabajadores agrícolas nunca se trató de una sola persona.

Mary Rose Wilcox y su esposo marcharon junto a Chávez, lo ayudaron a abrir una estación de radio en Phoenix y llenaron su restaurante mexicano con sus fotos y un mural.

Para la mañana de ayer, habían retirado las fotos de Chávez y estaban haciendo planes para cubrir el mural.

"Amamos a César Chávez. Pero no podemos honrarlo y ya ni siquiera podemos amarlo", comentó la exmiembro del concejo municipal de Phoenix.

Los visitantes del Monumento Nacional César Chávez en el centro de California, donde está enterrado el líder laboral, también estaban contemplando cómo debería ser recordado.

"No creo que hay que borrar todo lo que hizo", señaló el jueves Nell O'Malley, de Corvallis, Oregon. "Pero no creo que debemos honrarlo de la misma manera sabiendo lo que sabemos ahora".