Ciudad Juárez.- A través del proyecto “Corredor Biológico Internacional Sierra de Juárez-Montaña Franklin”, activistas locales han documentado en la plataforma de ciencia ciudadana iNaturalist México las primeras observaciones de especies como el tecolote de ojos oscuros y la chara piñonera en la región.

“Si no están registrados, pues no se puede argumentar la conservación… En la Sierra de Juárez hemos hecho múltiples registros de esta especie, que es muy difícil de ver. Curiosamente (el tecolote de ojos oscuros) es una especie más presente en bosques de alta montaña con presencia de abetos y pinos monumentales, pero aquí en la Sierra la hemos registrado múltiples veces”, destacó el biólogo Ramón Isaac Miramontes, integrante del colectivo Sierra de Juárez y responsable del proyecto binacional.

Dijo que hace unos meses fue registrado un tecolote de ojos negros en El Paso, en una biblioteca cercana al centro, y hubo personas que viajaron desde Nebraska, “tomaron vuelos y manejaron más de 12 horas” para ver esa especie en el Centro de El Paso, porque fue un registro realmente raro y fue noticia en todo el estado de Texas; mientras que en la sierra de Juárez existe una población presente.

“A nosotros nos sorprende cómo un tecolote, a un par de kilómetros, movilizó toda una ciudad, cuando de este lado del charco nosotros tenemos una población presente, que hemos estado monitoreando. Es una especie muy misteriosa, migratoria, que también está sufriendo riesgos por la fragmentación y pérdida de hábitat y está presente aquí en nuestra sierra”, indicó.

Explicó que el tecolote cuyo nombre científico es psiloscops flammeolus se mueve de la parte boscosa del centro del país hacia las montañas de Arizona y Nuevo México. Tienen movimientos migratorios altitudinales, pero se ha registrado aquí, en la sierra de Juárez.

“Desde el colectivo Sierra de Juárez elaboramos un proyecto en la iNaturalist, la cual es una plataforma internacional. El proyecto se llama Corredor Biológico Internacional Sierra de Juárez-Montaña Franklin, en el cual nosotros marcamos todo el polígono de influencia de área natural, que va desde nuestro macizo montañoso mexicano al parque estatal que tiene Texas, porque compartimos la misma biodiversidad, compartimos también ecotonos, mismos hábitats, pero no compartimos las mismas problemáticas”, destacó.

Entonces, cada vez que los integrantes del colectivo realizan caminatas, recorridos, educación ambiental, investigaciones, tesis o artículos científicos, pueden hacer registros de especies que tal vez nunca se habían visto en la sierra de Juárez, y expertos lo validan.

“Hemos logrado primeros registros para la región, como la chara piñonera, el tecolote de ojos oscuros, que nunca se habían registrado para esta región. Y si no están registrados, pues no se puede argumentar la conservación. Este proyecto es hermosísimo, tenemos muchísimas observaciones , ahorita llevamos alrededor de 320 especies ya registradas, han participado entre 120 y 170 personas de todo el país en la identificación y la curación taxonómica de estos datos, de todo el país”, informó el biólogo.

La chara piñonera, es una especie de urraca de color azul con antifaz negro, “muy bonita”, y también es asociada a pinos o alta montaña. Y, su último avistamiento ocurrió el pasado sábado 26 de septiembre.

“Hemos encontrado lagartijas, como crotaphytus collaris, la lagartija de collar, o la holbrookia texana; las cuales están dentro de la Norma Oficial Mexicana 059, en categorías de Protección Especial y Amenazadas… en esta sierra tenemos especies que están amenazadas, es lo que intentamos dar visibilidad para su protección”, destacó Miramontes.