Ciudad Juárez.- Ciudad Juárez concentra el 60 por ciento de las cerca de 2 mil 800 denuncias relacionadas con el uso de redes sociales registradas en Chihuahua en lo que va de 2026, informó Daniel Terrazas Parada, director del Centro Estatal de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en Materia Penal, en entrevista con El Diario.
Entre los casos que involucran a menores hay adultos que buscan obtener sus fotografías para utilizarlas como material de explotación sexual, señaló el funcionario. Explicó que los contactos por Internet permiten que los presuntos agresores se encuentren lejos de las víctimas, lo que dificulta su localización e identificación.
“Las víctimas son de Ciudad Juárez, pero los imputados muchas veces pueden estar en el sur del país, pueden estar en otro país”, expresó Terrazas. Añadió que las áreas de inteligencia han identificado a responsables en algunos casos, aunque reconoció que son pocos: “El rastro digital te da una computadora, no a quién realmente realizó el hecho”.
Además del trabajo de investigación, el director destacó la participación de los padres para prevenir riesgos desde casa. En las pláticas con las familias, dijo, utilizan la comparación entre entregar un teléfono a un menor y dejar un arma a su alcance para explicar las situaciones a las que puede quedar expuesto.
Sobre las capacitaciones
El funcionario explicó que durante las capacitaciones presentan aplicaciones que permiten supervisar la actividad de los menores en Internet. No obstante, sostuvo que esas herramientas requieren la participación de los adultos.
Como antecedente de estas acciones, mencionó una encuesta estatal que el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) aplicó en 2025 a más de 40 mil participantes. De acuerdo con su explicación, el ejercicio ubicó la violencia vinculada con redes sociales, celulares y videojuegos en segundo lugar entre las formas de violencia identificadas en niñas, niños y adolescentes.
Los resultados dieron paso a la estrategia ID 360, en la que participan Policía Digital, el Centro Estatal, SIPINNA y el DIF municipal, detalló el director. Afirmó que, durante las pláticas derivadas de ese trabajo, detectaron que dos de cada tres menores habían sufrido vulneraciones a sus derechos en redes sociales, relacionadas con su identidad, solicitudes de datos personales o imágenes de contenido sexual.
La violencia también ocurre entre compañeros de escuela y se extiende a las plataformas digitales, señaló Terrazas. Comentó que han atendido casos de menores que agreden a otros por esos medios y que esta problemática se incorporó al protocolo estatal de atención a la violencia escolar.
Durante una rueda de prensa, el funcionario resaltó que la violencia digital y el uso de vapeadores están entre los temas en los que se han concentrado las intervenciones escolares. Precisó que cada plantel tiene necesidades distintas, por lo que primero trabajan con los maestros para identificar qué sucede en esa comunidad y después incorporan a estudiantes y padres.
En esa misma rueda de prensa, Araceli Ramírez, coordinadora del Centro en la Zona Norte, explicó que también atienden conflictos por agresiones entre estudiantes y desacuerdos de madres y padres con docentes o directivos. Señaló que cada caso requiere una revisión particular antes de definir la intervención: “Hay delitos que son mediables, pero no todo es mediable”.
En entrevista con El Diario, Terrazas informó que el Centro realizó más de 220 intervenciones en escuelas del estado durante el semestre pasado. Entre las instituciones con las que mantienen actividades está el Conalep, donde, según explicó, un tamizaje nacional identificó en planteles de Chihuahua casos de depresión severa e intentos de suicidio; en algunos también detectaron antecedentes de violencia.
Esos hallazgos llevaron al Conalep en el estado a crear un área de desarrollo humano y establecer jornadas de capacitación para estudiantes y padres de familia, indicó el director. Añadió que el Centro participa en esas actividades junto con personal de atención a víctimas y Goechi.
La prevención de la violencia digital se concentra principalmente en primaria y secundaria, desde cuarto grado, con estudiantes de alrededor de 10 años, precisó Terrazas. Aunque también trabajan con bachilleratos y universidades, explicó que los contenidos cambian según la edad y que las escuelas pueden solicitar las intervenciones mediante la coordinación del Centro en la Zona Norte.
El propósito de incluir a las familias es que la atención continúe fuera del salón de clases, señaló el funcionario, quien insistió en que los padres conozcan cómo utilizan sus hijos el celular y las redes sociales. “Si no lo atendemos como padre de familia, va a ser muy difícil que podamos cambiar eso”, expresó.