Ciudad Juárez.-Luego que en agosto pasado se detectó un único brote oficial en esta frontera de gusano barrenador, casos de este tipo se han multiplicado en perros domésticos en municipios y condados de Estados Unidos cercanos a Juárez.
De acuerdo con el Informe de Casos Activos de la Secretaría Agricultura y Desarrollo Rural, al corte del 26 de octubre, se detectó el caso en un perro doméstico en el municipio de Janos, similar al registrado en esta ciudad.
El Animal and Plant Health Inspection Service del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, concentra un caso en el condado de El Paso, identificado el 27 de octubre; cuatro en el condado de Dona Ana, el último el 28 de octubre; dos en Hudspeth; uno en Otero y otro en el condado de Luna. En todas las demarcaciones se trató de diagnósticos en perros domésticos.
En el caso de Juárez el descubrimiento se originó a partir de un accidente vial en el que un perro doméstico fue atropellado. Según explicó el médico veterinario Diego Nevares, quien atendió la emergencia en primera instancia, tras ser impactado por un vehículo el animal huyó de su hogar y permaneció desaparecido durante dos o tres días. Al regresar a su domicilio, los propietarios notaron una herida abierta con la presencia de gusanos, lo que los llevó a solicitar asistencia médica veterinaria de urgencia.
Ante esta situación, el Gobierno federal envió brigadas de médicos para iniciar un proceso de “barrido” sanitario, el cual consiste en revisar minuciosamente granjas y ranchos en busca de ganado bovino, caprino u ovino que pudiera presentar lesiones similares.
El gusano barrenador puede presentarse en mascotas y es importante saber cómo identificar los casos, advirtió la Dirección de Ecología municipal.
La infestación ocurre cuando la mosca (Cochliomyia hominivorax) deposita sus huevos en cualquier herida abierta, rasguño o zona húmeda del cuerpo. Al nacer, las larvas penetran y se alimentan de tejido vivo, lo que causa daños graves.
Si no se atiende a tiempo puede provocar dolor intenso, lesiones severas, infecciones secundarias, e incluso poner en riesgo la vida del animal. Por eso la prevención y la atención temprana son fundamentales.
En caso de encontrar una lesión, explica César Díaz, titular de la dependencia municipal, es necesario limpiarla y cubrirla con productos veterinarios autorizados. Hasta que cicatrice completamente, es importante evitar que el animal se lama o rasque la herida infectada, además usar collar isabelino y, si es necesario, mantener limpia el área afectada y acudir con un médico veterinario autorizado.
Lo más importante es revisar a su mascota todos los días. Una rutina de revisión puede marcar la diferencia. Observe diariamente: piel y pelaje, orejas, patas, cola, hocico y orificios naturales y cualquier rasguño, herida o irritación.