Ciudad Juárez, Chih.- La eterna deuda con la niñez de Ciudad Juárez crece en medio de heridas que siguen abiertas.
De 125 carpetas de investigación abiertas por delitos sexuales en ocho guarderías de Ciudad Juárez, sólo el 20 por ciento ha llegado a un proceso penal.
La Fiscalía General del Estado (FGE) informó que únicamente 25 carpetas han sido judicializadas, mientras que 94 permanecen en indagatoria y seis más fueron declinadas a la Fiscalía General de la República (FGR).
De las investigaciones iniciadas, el mayor número lo concentra Mi Mundo de Colores con 35, seguida de Techo Comunitario con 26 y EBDI 32 (del Issste) con 19.

Le siguen Loon con 15 carpetas, Mi Niñito Jesús con 13, Gussi con 11, Mi Pequeño Tambor con cuatro y CREA III con dos.
De las 25 judicializadas, 11 corresponden a Techo Comunitario, seis a Loon, cinco a Mi mundo de Colores, dos a Mi Pequeño Tambor y una a Mi Niñito Jesús.


En el caso de Techo Comunitario, siete de las 11 cuentan con un fallo condenatorio y una con veredicto absolutorio (pero en apelación), así como una en espera de juicio y otra de audiencia intermedia, además de una más con juicio en proceso.
En espera de juicio también se encuentran Mi Pequeño Tambor, Loon y Mi Mundo de Colores, con un caso cada una.


Respecto a casos pendientes de audiencia intermedia, Loon tiene cuatro, Mi Mundo de Colores tres, Mi Pequeño Tambor con una y Mi Niñito Jesús también con una.
Además, Loon cuenta con una carpeta judicializada pendiente de ejecutar la orden de aprehensión.
Mi Mundo de Colores, a su vez, tiene una carpeta judicializada en suspensión.
Aunque en julio de 2023 se dieron a conocer los primeros casos de presunto abuso sexual en la guardería Techo Comunitario, la problemática creció a partir de febrero de 2025 cuando salieron a la luz pública decenas de casos en otros centros de cuidado.

Creación de una Fiscalía
Especializada en Infancias
Para Lydia Cordero, directora de la asociación civil Casa Amiga “Esther Chávez Cano”, cuyas abogadas asesoran legalmente a algunas familias de los casos de guarderías, el tema de los delitos sexuales contra menores vino a reflejar aún más los pendientes con la infancia de esta ciudad fronteriza, pero también a mostrar que el sistema judicial no está adaptado para poderles llevar un proceso sin revictimizarlos.
La organización ha propuesto que se cree en el estado de Chihuahua una Fiscalía Especializada en Infancias, así como que se tipifique el delito de Violencia Sexual Infantil, debido a que sólo se agrega el agravante por ser menores de edad.
Señaló que estos planteamientos hay que debatirlos y abrirlos para lograr, primero, generar mayores recursos para estas víctimas y para todo el proceso que deberían llevar, y segundo, para la profesionalización de todos quienes están involucrados en el proceso.
Como organización, explicó, buscan como parte primordial la no revictimización de los niños y niñas, puesto que particularmente en estos casos son muy pequeños, por lo que es un proceso complejo.
“Esa es una de las dificultades primeras a las que nos enfrentamos cuando esta situación nos explotó en la cara a todo Ciudad Juárez, el tema de la complejidad que implica tener víctimas tan pequeñitas, en las que el sistema judicial no está adaptado para poderles llevar un proceso como debe ser, sin revictimizar”.
Consideró que se debe dar una atención oportuna y no revictimizante, y con todos los elementos de investigación que amerita una víctima de esta edad, entre quienes hay incluso bebés.
Además de perfeccionar el sistema judicial, está pendiente el tema de los cuidados infantiles, desde la prevención y atención en estancias.
Para Cordero, se necesita que los espacios requeridos sustenten la dinámica laboral y social de la frontera, como parte de la protección infantil.
Indicó que en el estado de Chihuahua se requiere además que haya una prueba anticipada.
Una de las guarderías que carece de alguna carpeta de investigación judicializada es Gussi, donde aunque la pintura trató de borrar las consignas escritas en las paredes por las familias, el daño quedó marcado.
Areli Arroyo, madre de una niña que presuntamente fue abusada en el centro de cuidado en junio de 2025, cuando tenía 3 años y 11 meses de edad, reclamó que ninguno de los casos haya sido judicializado.
Las 11 carpetas que se abrieron permanecen en investigación, de acuerdo con la FGE.
“Ninguna de las carpetas de Gussi, ya ahorita a 16 meses, ninguna se ha judicializado, ninguna, ha habido omisión y dilatación”, lamentó la madre.
Arroyo incluso solicitó ante un juez de Control que la agente del Ministerio Público que llevaba su caso, compareciera en una audiencia para explicar por qué la tardanza en judicializar el caso, lo cual ocurrió el jueves pasado y donde la funcionaria aseguró que el caso sigue su curso con dos líneas de investigación.
Desde su punto de vista, la agente adscrita a la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género y a la Familia (FEM), no le dio importancia a los casos.

Guía para acompañar
a NNA víctimas
En este sentido, la directora de Casa Amiga, Lydia Cordero, puntualizó que es de suma importancia dotar a la FEM de todo lo necesario en los peritajes, sobre todo en las tomas de declaración.
Recientemente Casa Amiga publicó una guía para acompañar a niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual.
“Es un documento que nosotras de manera científica hemos dejado aquí por varios expedientes en que se ha acompañado a niños, niñas y adolescentes, hasta su proceso final, por las dificultades en el sistema”.
Una de las dificultades tiene que ver con la parte de la testimonial infantil y la manera en la que se busca que sea tomada en cuenta en el caso de niños y niñas.
“E incluso como una posibilidad de que haya una prueba anticipada para no revictimizar a niños y niñas en el proceso penal”.
Esto porque a veces pueden pasar varios años en los que ellos están en el proceso y nunca va a ser igual la forma en que lo puedan expresar, dado que su etapa de desarrollo puede ir cambiando, su lenguaje, si están en procesos terapéuticos puede ser que su capacidad cambie.
La prueba anticipada busca que la testimonial infantil pueda ser tomada como una declaración única.
En un recorrido por las guarderías, una de ellas perteneciente al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) y otras subrogadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se observó que permanecen cerradas y lucen abandonadas.
* En “Mi Mundo de Colores”, ubicada en calle Camino Viejo a San José de la colonia Partido Doblado, se observa una resbaladilla en el exterior, con una higuera cuyos frutos en el suelo dan testimonio de la inactividad, donde sólo un mural colorido da vida al lugar.
* En Mi Niñito Jesús, localizada en la calle Suterm de la colonia Puente Alto, las rejas con crayolas recuerdan la algarabía que se vivía en el lugar hasta el año pasado.
* A un lado de la guardería Techo Comunitario, en la colonia Toribio Ortega, la imagen es deprimente, no sólo por la visible destrucción de las instalaciones que alguna vez dieron cobertura a niños de madres de la colonia, sino porque se encuentran llenas de escombro.
* La estancia Loon, ubicada en la avenida Antonio J. Bermúdez del Parque Industrial del mismo nombre, se pierde entre la actividad del día a día de la industria manufacturera, pero que era el espacio en donde las madres que salen a trabajar desde antes del amanecer, pensaban que dejaban a sus hijos en un lugar seguro.
* Mientras que la guardería “Mi Pequeño Tambor”, ubicada en calle Tizoc de la colonia Lino Vargas, permanece con colores vivos y con la leyenda que la distinguía: “Guardería gratuita. Servicio para madres y padres afiliados al IMSS”.
* En tanto que en la Estancia de Bienestar y Desarrollo Infantil (EBDI) número 32 del ISSSTE, ubicada en la avenida De las Américas, un par de guardias resguardan el lugar que luce lúgubre.
* Pero es en la guardería Gussi, en el cruce de Tepeyac y Constitución, en la colonia Cuauhtémoc, donde está el recordatorio de lo ocurrido.
“Justicia”, se lee en la pinta borrada con pintura amarilla, pero cuyas letras se resisten a desaparecer.
“Su deber era cuidarme y enseñar, no tocarme y violarme”.