Ciudad Juárez.- Durante casi nueve horas, la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada reconstruyó ante un juez federal los seis días que, según la acusación, 11 personas permanecieron secuestradas y sometidas a golpes, amenazas, humillaciones y videos para exigir rescates de hasta 25 mil dólares.

Las víctimas eran una persona mexicana y el resto personas de Honduras, Ecuador y Guatemala. Entre ellas había dos menores, de 12 y 14 años. Las edades de los plagiados oscilaban entre los 12 y los 44 años.

La audiencia contra Abel C. G. alias “El Güero” y Arturo E. P., presuntos participantes, se realizó este miércoles 30 de septiembre, dentro de la causa penal 663/2026, ante el juez federal José Avelino Orozco Córdova. La Fiscalía los señala como presuntos coautores de delincuencia organizada, secuestro agravado, portación de armas de fuego y cartuchos.

Inicio de la pesadilla

Según la acusación, el cautiverio comenzó entre el 19 y 20 de septiembre, cuando las víctimas viajaban ocultas en la caja de un camión de Dínamo Fletes, en las inmediaciones de la Central de Abastos. Una víctima, identificada como I.R.S., declaró que el camión fue interceptado por tres vehículos y hombres armados obligaron a descender a los ocupantes. El chofer habría resultado herido.

Ahí, según el Ministerio Público, comenzaron los “tratos degradantes y sádicos”.

La acusación sostiene que todos fueron golpeados. A los hombres adultos los mantenían en ropa interior o desnudos y los obligaban a realizar actos de humillación mientras eran grabados simulando tener relaciones sexuales.

La Fiscalía narró que a algunas víctimas les quebraron la nariz para hacerlas sangrar y después utilizaron su propia sangre en sus rostros para generar imágenes que impactaran a sus familiares.

El objetivo, según la acusación, era obtener dinero. Las víctimas fueron obligadas a proporcionar nombres y teléfonos de familiares. Después, los secuestradores habrían enviado mensajes y videos en los que las propias víctimas pedían dinero para ser liberadas. Los montos llegaron hasta 25 mil dólares.

Familiares de nueve víctimas realizaron pagos, según la Fiscalía; algunos depósitos alcanzaron hasta 200 mil pesos. Tres familias no pagaron y, de acuerdo con la acusación, las víctimas fueron amenazadas con ser asesinadas.

Las víctimas permanecieron cautivas del 20 al 26 de septiembre.

El 25 de septiembre, según la Fiscalía, el grupo detectó presencia policial en la primera casa de seguridad cuya dirección no fue determinada por la misma Fiscalía y se trasladó a los cautivos a un segundo domicilio en la colonia Ampliación Felipe Ángeles.

Empresa del Valle

De acuerdo con lo expuesto en audiencia, Arturo se encontraba haciendo trabajos de mantenimiento en el baño de la segunda casa de seguridad. Cuando la Policía municipal realizó la intervención en el lugar, presuntamente lo habrían encontrado cerca de un arma larga.

La familia sostiene que Arturo es inocente, toda vez que es trabajador de albañilería y que acudió a realizar trabajos relacionados con su oficio, sin conocimiento ni participación del secuestro.

Durante la audiencia fueron mencionados otros presuntos integrantes del grupo llamado Empresa del Valle, entre ellos “El Yoshua”, señalado como quien tomaba fotografías y videos, y “El Willy”, señalado como quien dirigía las acciones a distancia mediante videollamadas.

Según la acusación, “El Willy” ordenó que a las víctimas les quebraran la nariz para provocar sangrado y utilizar posteriormente las imágenes para presionar a sus familiares. La Fiscalía señaló además que el adolescente de 14 años habría sido obligado a golpear a otra víctima con una tabla.

El cautiverio terminó el 26 de septiembre, cuando agentes de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal realizaban labores de vigilancia.

De acuerdo con la acusación, los policías observaron a Abel, “El Güero”, sobre una escalera improvisada con llantas, portando un arma larga. Tras pedir refuerzos, Abel intentó escapar y dejó el arma.

Los agentes ingresaron al inmueble y localizaron a Arturo en una habitación, junto a una segunda arma larga con mira telescópica. También encontraron cartuchos y chalecos balísticos. En el lugar estaban las 11 víctimas.

El boletín de la SSPM confirmó el rescate y el aseguramiento de dos armas largas calibre .223, cartuchos, un cargador tipo tambor y chalecos balísticos.

A ambos detenidos, les imputaron los delitos de delincuencia organizada, portación de armas y cartuchos de fuego, así como el delito de secuestro agravado.

Siguiente audiencia

Abel y Arturo quedaron sujetos a prisión preventiva oficiosa, mientras que la audiencia de vinculación o no a proceso quedó programada para el domingo 4 de octubre a las 10:00 horas.