Eitan pesaba sólo cinco kilos, estaba bien desnutrido. La madre sacó el cuerpo de su domicilio en una bolsa negra, como si llevara algo cargando, como si llevara mandado, por lo que pudo abordar dos camiones de transporte público y un vehículo de plataforma digital sin que nadie se diera cuenta que llevaba a un niño muerto, relató Jorge Armendáriz, portavoz de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE).
De acuerdo con el doctor Lorenzo Soberanes, secretario del Consejo Técnico del Colegio de Médicos, un niño de 18 meses debería pesar aproximadamente 11 kilogramos, por lo que Eitan Daniel tenía un peso idóneo para un bebé de tres meses de nacido.
“Se trata de una desnutrición severa grave”, por lo que de haberlo encontrado aún con signos vitales su estado de salud hubiera sido delicado, además del daño psicológico que habría tenido debido a la violencia que vivió por parte de sus padres”, valoró.
El niño fue asesinado “con una violencia espantosa”, aunque no presentaba signos de violencia sexual, dijo Salas. Por el contrario, Gilberto Loya Chávez, titular de la SSPE, afirmó que había posibles agresiones sexuales.“Seguramente esto va a tener un resultado de todo el peso de la ley, de toda la justicia contra estas personas”, anotó Loya.