Ciudad Juárez.- En los últimos dos años ha comenzado a observarse un fenómeno que, aunque no siempre ocupa los titulares, se repite con mayor frecuencia en distintas colonias de la ciudad: incendios provocados en vehículos estacionados frente a viviendas o dentro de cocheras. Son hechos que, en apariencia, ocurren de forma aislada, pero cuya recurrencia empieza a generar inquietud entre vecinos y autoridades.
El caso más reciente ocurrió durante los primeros minutos de este jueves en el fraccionamiento Riberas del Bravo. De acuerdo con reportes de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, un hombre de 32 años solicitó ayuda al descubrir que su automóvil, un Chevrolet Malibú blanco modelo 2008 sin placas, había sido incendiado en las calles Rivera del Vergel y Rivera Avance. Policías y bomberos acudieron al lugar y encontraron indicios de que el fuego fue provocado de manera intencional, por lo que se dio aviso a la Agencia Estatal de Investigación.
Sin embargo, este tipo de incidentes no es nuevo. En distintos sectores de la ciudad se han reportado casos similares desde hace aproximadamente dos años. En algunos de ellos, las autoridades han señalado posibles vínculos con actividades ilícitas o con conflictos entre grupos criminales, donde la quema de vehículos funciona como advertencia o presión.
Pero no todos los episodios encajan en ese patrón. En varios casos no se ha encontrado una relación directa con el crimen organizado ni con disputas identificables. Esa ausencia de un móvil claro abre otras preguntas: ¿se trata de vandalismo, conflictos personales o incluso de la acción de pirómanos?
La falta de una explicación única muestra que el fenómeno podría tener distintos orígenes. Mientras las investigaciones continúan, lo cierto es que la repetición de estos ataques empieza a perfilar un problema urbano que aún no termina de explicarse.