Nuevo Casas Grandes, Chih.- La propuesta de reforma al Código Municipal y a la Constitución del Estado impulsada en el Poder Legislativo, orientada a la reducción del gasto público y la armonización de los cabildos, asestará un severo golpe de 14 regidores a la representatividad política de la franja noroeste de la entidad.

De consolidarse los acuerdos en la Diputación Permanente para convocar a un periodo extraordinario de sesiones, la región conformada por Ascensión, Janos, Casas Grandes, Nuevo Casas Grandes, Galeana, Buenaventura e Ignacio Zaragoza perderá de forma inmediata un total de 14 regidurías, debilitando la presencia partidista de las minorías en la toma de decisiones locales.

El proyecto de decreto contempla la eliminación de 113 plazas de ediles en todo el territorio estatal.

No obstante, un análisis de las modificaciones revela imprecisiones en los datos técnicos manejados desde la capital, debido a que el dictamen preliminar asume erróneamente que el Cabildo de Nuevo Casas Grandes cuenta con 14 regidores, omitiendo que en la realidad operativa el ayuntamiento local está integrado por 16 representantes (nueve de mayoría relativa y siete de representación proporcional), lo que altera las proyecciones de reducción proporcional.

La diputada del Distrito 01, Yesenia Reyes Calzadías, indicó que en el Congreso sólo está trabajando Comisión Permanente, pero que si en sus sesiones abordan de manera formal el asunto de la reforma electoral, el resto de los legisladores serían convocados a extraordinaria el próximo martes 23 para definir la propuesta.

¿Cuántos ediles pierde cada municipio?

En caso de que las fracciones parlamentarias destraben la reforma en la capital, la contabilidad de los asientos que desaparecerán en los cabildos del noroeste queda desglosada de la siguiente manera:

• Nuevo Casas Grandes (Fracción II): De acuerdo con el esquema general de la reforma para su categoría de población, el cabildo se ajustará a 11 integrantes (siete de mayoría relativa y cuatro de representación proporcional).

Al contar actualmente con 16 ediles, el municipio registrará la pérdida de cinco regidurías, dos de mayoría relativa y tres de representación proporcional.

• Ascensión, Buenaventura e Ignacio Zaragoza (Fracción III): Estas tres demarcaciones resentirán la pérdida de seis regidurías en conjunto (uno de mayoría relativa y uno de representación proporcional por cada cabildo).

Sus ayuntamientos quedarán reducidos de 11 a nueve miembros, eliminando en cada caso una plaza de representación proporcional, mientras que sus estructuras de mayoría relativa se ajustarán a seis espacios.

• Janos, Casas Grandes y Galeana (Fracción IV): Los tres municipios perderán en total tres regidurías (una por cada cabildo).

Las modificaciones constitucionales determinan que mantendrán intactos sus cinco asientos de mayoría relativa, pero sufrirán la supresión de un curul de representación proporcional, disminuyendo su composición de ocho a sólo siete regidores.

El gran pendiente al reclamo social

Más allá de la supresión de las plazas públicas y el ahorro presupuestario, el debate ha encendido las alarmas entre las fuerzas vivas de la región noroeste, atendiendo el reclamo social de que los regidores representen realmente los intereses del pueblo y no de los partidos políticos, por lo que la agenda del voto directo sigue siendo el principal pendiente.

Cámaras empresariales, asociaciones civiles, colegios de profesionistas y autoridades escolares, manifestaron que la reforma planteada por los diputados evade deliberadamente la demanda ciudadana más sentida de las últimas décadas, la elección directa e individualizada de los regidores.

Los organismos de la sociedad organizada, denunciaron que las cúpulas de los partidos políticos continúan postergando la democratización de los cabildos, recurriendo a evasivas para mantener el actual sistema de “planilla única”.

Este esquema permite que los regidores accedan al cargo de manera masiva y automática, cobijados por la figura del candidato a la presidencia municipal, privando a los ciudadanos de los municipios vecinos, del derecho de votar de forma diferenciada por representantes reales de sus respectivas demarcaciones o barrios.

El avance de esta reestructuración administrativa permanece condicionado a la capacidad de los bloques legislativos para convocar al pleno; de lo contrario, el rediseño de los cabildos y el congelamiento de la elección directa de ediles continuarán en el aire de cara a los próximos procesos electorales.