Ciudad Juárez– Parecería el flujo marrón de una acequia cualquiera en México, pero se trata de agua formada en parte en las montañas de Colorado, en Estados Unidos, donde nace el río Bravo.
Lo que puede verse en diferentes canales de Juárez en esta temporada del año, previa al inicio del verano, es el volumen de este río ingresando al país a través de esta mancha urbana –donde inicia también su función como frontera fluvial entre las dos naciones–.
Son los primeros metros cúbicos de un caudal de 13.1 millones que, este 2026, el vecino país entregará como parte del tratado binacional de 1906, el cual lo destina al uso exclusivo de la agricultura en el Valle de Juárez.
Son los primeros metros cúbicos de un caudal de 13.1 millones que, este 2026, el vecino país entregará como parte del tratado binacional de 1906, el cual lo destina al uso exclusivo de la agricultura en el Valle de Juárez.
“El río Bravo nace en las montañas Rocosas del estado de Colorado; después fluye por el estado de Nuevo México, y es de allí de donde proviene el agua que recibimos por la Convención de 1906”, explicó ayer Manuel Morales, secretario técnico de la Sección Mexicana de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA).
La cifra para este año, agregó el funcionario, equivale al 17.8% de la asignación total prevista en el acuerdo binacional, de 74 millones de metros cúbicos (Mm3); volumen que, además, será el más bajo desde 2013, cuando fue de 4.5 Mm3.
El caudal, informó Morales, entró a la ciudad el pasado martes 2 de junio a través, como cada año, de la bocatoma de la acequia Madre, ubicada en el extremo norponiente, a unos metros del denominado monumento al Nuevo Ciudadano, en el bulevar Bernardo Norzagaray.
Desde que se acerca al país, el flujo es sometido a la contaminación con corrientes de drenaje sin tratar que, de manera intermitente, fluyen en su dirección desde diferentes colonias de ese sector de Juárez.
Una de las obras programadas para evitar estas fugas, que es el reemplazo del colector Nadadores, debió haber concluido el pasado 30 de abril pero, como informó la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) presenta retrasos y será terminada en agosto.
“Se ha llevado una extensión al tiempo de ejecución de la obra para su conclusión, para el próximo mes de agosto, debido a que es desarrollada en una zona con presencia de agua subterránea y condiciones de suelo inestable, lo que ha generado retrasos y complicaciones durante las excavaciones”, indicó la JMAS el pasado 18 de mayo.
En el otro extremo de la ciudad, en la parte oriente, donde están las últimas parcelas de cultivo de la mancha urbana, el caudal fluye de nuevo este año también a través de la acequia Aranda, un brazo de la acequia Madre que dejó de ser utilizado en junio de 2025.
Entonces, de acuerdo con el archivo periodístico, la Asociación de Usuarios de la Primera Unidad del Módulo I en el Distrito de Riego 009 cerró la compuerta durante el reemplazo de un colector por parte de la JMAS.
“Existe un riesgo potencial de colapso estructural de la acequia”, dijo en junio de 2025 José Luis Rubio Candelaria, integrante de dicha asociación.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó ayer que, en el Distrito de Riego 009, ubicado entre los municipios de Juárez, Guadalupe y Praxedis G. Guerrero, regarán este año ocho mil 599 hectáreas.