Ciudad Juárez– Tras denominar al Cártel de Juárez como organización terrorista extranjera y global especialmente designada, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, destacó ayer la responsabilidad del grupo delictivo “La Línea” en la masacre ocurrida el 4 de noviembre de 2019 en Bavispe, Sonora, en la que nueve ciudadanos estadounidenses, tres adultos y seis niños, fueron asesinados.

El Cártel de Juárez y “Los Viagras” –grupo originario de Michoacán– son “violentos cárteles narcoterroristas que han perpetrado numerosos atentados contra ciudadanos estadounidenses, fuerzas de seguridad mexicanas y civiles, incluida la masacre de 2019 en Sonora”, dijo el funcionario al referirse a los nueve integrantes de las familias Lebaron, Langford y Miller que fueron masacrados en la frontera entre Sonora y Chihuahua.

La designación y el reconocimiento del secretario de Estado fue celebrada por el chihuahuense Adrián Lebaron, quien desde el inicio calificó la masacre como un hecho terrorista debido a que su hija Rhonita Miller, de 30 años, y cuatro de sus nietos: Howard y Krystal, de 12 y 10 años, y los cuates Titus y Tiana, de ocho meses de nacidos, fueron atacados a balazos y luego incinerados dentro de la camioneta en la que viajaban.

Con la nueva medida de Estados Unidos “se expone más al cártel, no es chisme; ya que sea designado y especialmente que el secretario de Estados Unidos lo diga son palabras mayores, son realidades”, señaló el mexicoestadounidense quien sigue exigiendo justicia.

“Yo no sé de dónde salió la designación, lo que sí es que tenía todos mis dedos habidos y por haber cruzados de que así sucediera, porque habían designado al de Sinaloa, Jalisco, pero el de Juárez estaba limpio, limpio y limpio… y yo siempre lo dije y lo sigo diciendo: que ese caso fue un acto terrorista”, externó.

Sin embargo, Lebaron también lamentó que la medida tomada por el gobierno del vecino país puede traer consecuencias en otras áreas que no son la seguridad.

“Que designen al Cártel de Juárez como una organización terrorista, (porque) muchos sabemos lo que ha pasado en las últimas décadas y todo lo que ha sufrido Juárez, son actos terroristas; pero no nos conviene en México hablar de eso y tampoco nos conviene como mexicanos que un país extranjero designe a esa organización como terrorista, por lo que implica; se complica el libre comercio, el ir y venir, es lo peligroso. Para mí, por el lado de la justicia, que los designen, por el lado del orden y de la tranquilidad y de las libertades que hemos disfrutado hasta ahorita pues está peligroso”, explicó.

A través de una declaración de prensa, el secretario Rubio dijo ayer que las designaciones como entidades terroristas ponen al descubierto y aíslan a personas y entidades, impidiéndoles el acceso al sistema financiero de Estados Unidos así como a los recursos que necesitan para llevar a cabo atentados.

“La Administración Trump seguirá utilizando todos los medios a su alcance para proteger a nuestra nación, manteniendo las drogas fuera de nuestras calles y cortando las fuentes de ingresos que financian a los narcoterroristas violentos. La medida adoptada hoy por el Departamento de Estado demuestra una vez más que la Administración Trump sigue cumpliendo sus promesas al pueblo estadounidense de desmantelar los carteles narcoterroristas, hacer que las comunidades estadounidenses sean más seguras y proteger la frontera”, agregó.

Dijo que “como resultado de las medidas adoptadas, todos los bienes e intereses en bienes de las personas designadas hoy que se encuentren en Estados Unidos o que estén en posesión o bajo el control de una persona estadounidense quedan bloqueados, y en general se prohíbe a las personas estadounidenses realizar transacciones con estos.

Además, las designaciones pueden ayudar a las acciones policiales de otras agencias de Estados Unidos y otros gobiernos”.

El Cártel de Juárez, también conocido como la Organización Vicente Carrillo Fuentes (OVCF), nació en la década de 1980 en Ciudad Juárez y de acuerdo con las autoridades locales es actualmente el de mayor presencia en el estado de Chihuahua.

La masacre ocurrida en noviembre de 2019 en contra 17 miembros de la comunidad de La Mora, nueve de los cuales murieron, fue en dos puntos diferentes de la sierra que conecta al rancho sonorense La Mora, municipio de Bavispe, con el ejido Pancho Villa, municipio de Janos, Chihuahua.

En el primer ataque, a pocos kilómetros de La Mora, fueron asesinados Rhonita Miller y sus cuatro hijos, quienes fueron atacados a balazos y luego incinerados, recordó ayer Lebaron.

En el segundo ataque, a 18 kilómetros de distancia, casi en la frontera con Chihuahua, fue asesinada Christina Marie Langford, de 32 años, quien viajaba con su hija de siete meses de edad en una camioneta. Y, en el mismo punto, pero en una tercera camioneta, fueron asesinados Dawna Ray Langford, de 43 años de edad, junto a sus hijos Trevor y Rogan, de 11 y 2 años. (Hérika Martínez Prado / El Diario)

“Las designaciones ponen al descubierto y aíslan a personas y entidades, impidiéndoles el acceso al sistema financiero estadounidense"

Marco Rubio Secretario de Estado de EU