El secretario de Seguridad Pública del Estado, Gilberto Loya Chávez, afirmó que tienen identificados a los autores intelectuales del ataque armado que cobró la vida del policía Édgar David Quezada Villa y mantiene bajo pronóstico reservado a dos agentes estatales más.
Cuestionado sobre si los conspiradores de este ataque serían “El 300” o “El Nomo”, del grupo criminal “La Empresa” que presuntamente firmaron una manta con amenazas a agentes estatales, Loya respondió de manera esquiva que “nosotros estamos seguros de quién fue y vamos por él y por toda su estructura”.
El pasado jueves cerca de la 1:00 de la tarde, cuatro hombres a bordo de una camioneta GMC Sierra Denali 2024 negra con placas de Colorado, Estados Unidos, matrícula MIAHM, dispararon con armas largas a agentes estatales que se encontraban en una gasolinera en la avenida Adolfo López Mateos y calle Simona Barba.
De acuerdo con Loya Chávez, la camioneta había sido robada en Estados Unidos y cruzó por Ciudad Juárez para ser utilizada en éste y posiblemente otros crímenes.

En el hecho falleció el agente Édgar David Quezada Villa, originario de Ciudad Juárez y con familia en esta frontera. Pese a haber perdido la vida en cumplimiento de su deber, el titular de la corporación dijo que respetarán los deseos de la familia en caso de que opten por no permitir las honras fúnebres por parte de la SSPE. Quezada Villa tenía dos años y cuatro meses en la Policía del Estado y se desempeñaba como piloto de aeronaves no tripuladas en la zona norte del estado.
Javier Eduardo García Rutiaga y José Luis Cano Cornelio fueron los agentes que resultaron lesionados, según informó la corporación. Presuntamente, presentan lesiones en mejilla y pecho, y en abdomen y pierna, respectivamente. En un inicio se señaló que habían sido intervenidos y estaban estables, pero ayer Loya Chávez dijo que están en hospital privado, con la mejor de las atenciones, en terapia intensiva pero con “diagnóstico reservado”.

Detenidos dos trabajadores de Izzi
Tras el ataque, los presuntos responsables huyeron en la Denali e intentaron transbordar a otro vehículo. Por el hecho resultaron detenidos otros dos hombres, señalados de conducir el que sería el vehículo de escape de los agresores: una camioneta de la compañía de telecomunicaciones Izzi.
Mientras que Loya Chávez y César Omar Muñoz Morales, secretario de Seguridad Pública Municipal –dependencia que hizo seis de siete aprehensiones relacionadas con el hecho– precisaron que los dos trabajadores de Izzi están involucrados en el hecho, personal de la Agencia Estatal de Investigaciones dijo de manera extraoficial que no se han encontrado indicios que los involucren.
Investigadores de la Policía del Estado, dijeron que el auto en el que escaparían era otro, un Chevrolet Malibu blanco, por el que se detuvo a la séptima persona.
Los detenidos fueron Martín Alejandro R. A., Jonathan Miguel G. C., Pedro Moroni M. A., Francisco Miguel F. C., Cristian Jesús H. L., David Antonio D. A. y Alejandro Gerardo C.
De estos, Jonathan Miguel y David Antonio fueron identificados como los empleados de Izzi; Francisco Miguel fue señalado como el conductor del Malibu.
Según las investigaciones, uno de los detenidos es identificado por uno de sus apodos como miembro de “la mesa”, es decir, se encuentra entre los que toman las decisiones dentro del grupo delictivo identificado como “La Empresa” y cercano a “El 300”.
Todos ellos, a decir de Loya Chávez, son “miembros de una pandilla que opera delictivamente aquí en la ciudad, que ha sido atacada directamente por nosotros como autoridad, en el sentido de que hemos tenido una gran cantidad de armas aseguradas, personas detenidas porque están generando violencia en la ciudad... A esa pandilla se le atacó como a cualquier otra, sin embargo, nosotros vemos que hay una reacción por parte de esos grupos criminales queriéndonos intimidar”.
Con el ataque “lo único que han generado es que como dependencia y no sólo nosotros, sino toda la estructura de seguridad de la Mesa Estatal de Seguridad, siempre nos unimos y siempre realizamos una mayor cantidad de ataques y esto es lo que va a pasar ahorita y no sólo ataques en un tema de venganza. Tenemos una gran cantidad de delitos y homicidios que han estado cometiendo, tenemos una gran cantidad de información y vamos a ir por ellos”, advirtió el jefe de la Policía Estatal.
Por la noche del 8 de enero, luego de la agresión armada, se realizaron diversos operativos en diferentes puntos de la ciudad, pero Loya no compartió los resultados.
Tampoco se mostró conmocionado por el mensaje de la supuesta narcomanta que fue atribuida a ‘El 300’ o a ‘El Nomo’ hallada la madrugada del 9 de enero en las calles Artículo 123 y 5 de Febrero: “Lo que le pasó a los estatales de la López Mateos les va a pasar a todos los que no se alinien con la empresa, Atte Nomo y 300”, decía la tela blanca, con letras negras.
“Nosotros no nos movemos por eso y mucho menos vamos a permitir que nos quieran distraer queriendo poner nombres y personas; nosotros sabemos perfectamente quién fue el autor intelectual o quién fue el que ordenó ese homicidio y vamos por él y vamos por toda su estructura”, contestó Loya.

Labor policial los intimidó
Presuntamente, Quezada Villa y sus compañeros realizaban en conjunto con dependencias federales investigaciones relacionadas con “La Empresa”. Loya precisó que a ese grupo criminal se le persigue por la generación de violencia en la ciudad, por la comisión de homicidios y por tráfico de personas y armas, así como secuestros.
Policías investigadores dijeron a El Diario que Quezada Villa y su equipo tenían “algunas semanas” haciendo un perímetro para revisar mediante vuelos no tripulados vigilancia sobre residencias y otros inmuebles en relación con operaciones criminales, particularmente las de alguno de los superiores jerárquicos, aunque ningún nombre fue revelado.
El ataque, entonces, sí fue directo, y no una coincidencia, valoraron los agentes entrevistados.
“Es un grupo criminal que tiene un negocio criminal bastante amplio, que ha querido generar violencia, que ha querido generar –en función de la violencia– hegemonía en la ciudad y que además de eso ha estado generando una confrontación directa con las autoridades”, valoró.
El funcionario dijo que algunas de las detenciones de fin de 2025 e inicio de 2026 en relación con presuntos homicidas afectaron a la estructura criminal.