La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos dará a este país un margen aún mayor en la revisión del tratado comercial que sostendrá con México el 1 de julio próximo, dijo Tony Payán, académico del Instituto Baker de Políticas Públicas de la Universidad Rice.

Autor de diversos análisis sobre la relación bilateral, Payán planteó que la coyuntura coloca al gobierno de Claudia Sheinbaum entre el acceso que tiene a la economía del vecino del norte, de la que depende el país, y su alineación con el obradorismo, la izquierda latinoamericana y su relación de subsidio a Cuba.

“México está en un momento de gran tensión (...) Es una zanahoria enorme para México: le van a decir ‘sí, el tratado ahí está y lo vamos a ratificar, etcétera, pero las condiciones van a ser A, B, C y D”, dijo Payán.

“Y claramente el régimen de Sheinbaum va a tener que decidir si hay futuro en una realineación en política exterior con las izquierdas latinoamericanas, que ya están en franco retiro, o un acceso a lo que sigue siendo la primera economía del mundo (…), que es lo que mantiene el país”, agregó el también profesor de Ciencias Sociales en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

En entrevista, Payán precisó ayer también que, si bien “pocas gentes en Latinoamérica van a meter las manos al fuego por Maduro”, tampoco hay manera de justificar una intervención y que a Estados Unidos “realmente no le interesa la democracia, no le interesa el estado de derecho ni le interesa la libertad: le interesa su influencia”.

En ese contexto, llamó la atención sobre los comentarios de ayer de Donald Trump -quien dijo en Fox News que “algo tendrá que hacerse sobre México” y que los “carteles gobiernan”- para señalar que las consecuencias de lo que sucedió en Caracas podrían alcanzar hasta este país.

“Porque México se ha realineado. Hace mucho tiempo dije que las consecuencias de la 4T en México eran una tensión muy fuerte entre un país que es altamente dependiente de su acceso al capital y los mercados de consumo Estados Unidos, por el Tratado (…) Pero, al mismo tiempo, realineas los intereses ideológicos del país con una izquierda, pues una izquierda criminal en Latinoamérica”, dijo.
En esa tensión, explicó, un condicionamiento a México podría ser un acceso total para combatir el crimen organizado.