A tres mil 300 metros sobre el nivel del mar, la cumbre del Cerro Mohinora, el más alto en la cordillera de la Sierra Madre Occidental que atraviesa Chihuahua, es uno de los destinos favoritos de los senderistas de Chihuahua y otras latitudes.

Video

“Levantarte a las cuatro de la mañana para irte al Mohinora... ¿a quién le divierte? Obvio a nosotros, Engelmanni Team. Hoy acompañamos a senderistas de Chihuahua con un gran líder, Fernando Alberto, a quien agradecemos siempre el apoyo para impulsar el turismo en el Cerro Mohinora y la cabecera municipal”, presume Lila Chávez Duarte, quien observa que en el municipio de Guadalupe y Calvo también pasan cosas buenas.

Igual que ella, otros senderistas disfrutan de un camino que puede mantenerse con nieve durante los meses de invierno y hasta bien entrada la primavera, pues el imponente cerro impide en algunos tramos la llegada de los rayos del sol.

El Mohinora está en el extremo suroccidente del estado de Chihuahua, enclavado en los límites con Sinaloa. Según las leyendas, en los días con el cielo despejado alcanza a verse la costa y el mar del estado vecino, aunque a simple vista el paisaje en el horizonte en realidad funde el suelo con el cielo.

El cerro está ubicado a unos cuantos kilómetros de la cabecera municipal de Guadalupe y Calvo, también cercano a una de sus localidades más pobladas, el legendario pueblo de Dolores del mismo municipio chihuahuense.

Son alrededor de 500 kilómetros de distancia desde la capital del estado hasta la cabecera municipal, donde los promotores turísticos tienen como uno de sus principales atractivos la caminata por el cerro, un Área Natural Protegida, desde el año 2015, de más de nueve mil hectáreas.

El acceso en vehículo hasta el lugar donde comienza el ascenso no es complicado, como tampoco lo es el camino a pie, rodeado de vegetación de la zona, en algunos tramos nieve y, con suerte, entre los ruidos de la cotorra serrana y el avistamiento de pájaros y animales propios de la región, algunos únicos de este ecosistema completo.

Tras una caminata de entre dos y tres horas, según el paso de los senderistas, puede alcanzarse la impresionante cumbre desde la que, en ocasiones, las nubes pueden verse hacia abajo y las ráfagas de viento, en temporada de ventarrones, alcanzan velocidades tan sorprendentes como la vista desde el punto más alto del estado de Chihuahua.

En la cuenta de Facebook “Lila Chavez Duarte” puede encontrarse toda la información para vivir esta experiencia.