Desde el 22 de julio de 2024, Patricia Acosta ha buscado en cada rostro de Ciudad Juárez el de su hijo, Mauricio Maese Acosta, sin poder encontrarlo todavía, pero ayer volvió a mirar sus ojos en el mural que ella misma pintó junto a otras familias buscadoras y la artista visual Ana Infante.
La de Mauricio es una de las cinco historias que fueron plasmadas en lienzos y luego pegadas en el Memorial Permanente para las Personas Desaparecidas como parte del proyecto “Memoria Viva” del Centro de Derechos Humanos Paso del Norte (CDHPN).
“Has dejado un gran vacío en nuestra vida cariño, mi corazón jamás será el mismo sin ti. Hijo mío, te extraño tanto, tanto, tanto mi amor que no tengo palabras cómo decirte cómo me duele no poder verte en casa, no poder abrazarte, no poder hablar contigo y decirte todo lo que siento. De perdida hoy, mi amor, tengo dónde venir a llorarte gracias a este mural, de perdida tengo a donde venir a ponerte flores cariño. Te amo hijo mío y te amaré por siempre, por siempre”, compartió entre lágrimas Patricia al ver el rostro de su hijo.
De acuerdo con Ana Infante, el objetivo es plasmar 35 murales en la barda que les fue prestada por la secundaria Federal número 1, en el Parque Borunda, y actualmente suman 11 con la técnica del ‘Parachute Cloth’, un método de muralismo portátil que permite pintar el mural en paneles de tela para ser instalado posteriormente en la barda.
El primer mural fue creado en julio de 2023 y fue el de César Gonzalo Durán Calderón “Chalo”, quien desapareció el 19 de julio de 2011, a los 24 años de edad; y en octubre de 2025 fueron develados los de Jacobo Orozco, desaparecido el 10 de noviembre de 2014, a los 22 años; Juan de Dios Robles Martínez, desaparecido el 13 de noviembre de 2019, a los 37 años; Jéssica Ivonne Padilla Cuéllar, desaparecida el 7 de julio de 2011, a los 16 años; Diana Rocío Ramírez Hernández, desaparecida el 1 de abril de 2011, a los 18 años de edad, y Luz del Carmen Flores Ramos, fallecida en agosto de 2024, después de buscar a su hija Luz Angélica Mena Flores, desaparecida en 2008.
Ayer, las mamás de Alfonso Guadián Hernández, desaparecido el 22 abril de 2023, a los 31 años; Mauricio Maese Acosta, desaparecido el 22 de julio de 2024, a los 24 años; Jorge Ernesto Alanís, desaparecido el 7 de enero de 2016, a los 39 años; Juan Antonio Campos, desaparecido el 10 de noviembre de 2022, a los 22 años, y Raymundo Iván Álvarez Ortega, desaparecido el 9 de julio de 2022, a los 33 años, develaron los murales de sus hijos.
Trabajaron durante 6 meses
Durante seis meses, las madres trabajaron en conjunto con la artista para poder narrar a través de los murales las historias de sus hijos; sus gustos, sus sueños, lo que hicieron y lo que les falta por hacer junto a sus familias.
“A mí me presentan a las familias y yo tengo una metodología, que son cuatro pasos: el primero es el proceso de inmersión, que es todo este proceso de memoria, en donde me cuentan las historias y las reconstruyen; lo segundo es hacer el diseño, cómo construyo junto con ellas este lenguaje simbólico que les va acompañar; la tercera es la etapa de pinta y la cuarta es la instalación de los murales”, relató Infante.
Explicó que los murales se pintan en tela, lo que permite que sean creados en un lugar seguro en donde las mamás pueden llorar, reír y contar todo lo que ellas quieran compartir con las demás familias buscadoras.
Dijo que ninguno tiene su firma, porque aunque ella crea los rostros que aparecen al centro de cada mural, todas las familias participan en cada obra, ya que todas son creadas con los colores y las imágenes que les recuerdan quienes son sus hijos.
“Es muy fuerte, la verdad es que poner el cuerpo para acompañar un dolor que no lo entiendes, pero también lo experimentas, no en el mismo nivel que las mamás, pero sí es muy fuerte para mí. A veces tengo que tomar pausas. Por eso nos lleva tanto tiempo, tanto a las mamás como a nosotros, porque es un proceso en el que ellas tienen que construir la narrativa de la verdad de las historias de sus hijos, no este narrativa que ha construido el Estado”, destacó la artista que ha encontrado una herramienta viva de dignificación y resistencia.
La creación de cada mural fue de aproximadamente un mes. “En todos participamos todas las familias, las familias los vamos pintando manualmente, y mientras estamos pintando estamos acordando de ellos, riéndonos de sus ocurrencias, llorando juntas; todas las emociones desbordadas, ya no sabes qué emoción tendrás ese día, pero los dejamos en manos de Jesús, para que lo saque adelante”, relató Acosta.
‘Sería maravilloso volverlo a ver’
“Sería maravilloso volverlo a ver, decirle cuánto lo amo y cuánto lo necesito”, compartió la madre quien coloco un arreglo floral bajo el mural de su hijo.
“Quiero decirle a mi hijo que lo amo, que siempre está en mi mente y en mi corazón, y que nunca dejaré de buscarlo, mientras Dios me conceda vida y salud siempre lo buscaré. Le pido a Dios que me conceda que mi hijo vuelva a casa (…) y que nunca se aparte de él ni de mí”, dijo la madre de Juan Antonio al pedirle a Dios que le permita volverlo a abrazar.
El CDHP acompaña actualmente a 27 familias de hombres víctimas de desaparición; sin embargo, en la última década han logrado el hallazgo de 10 hombres más, pero nueve de ellos fueron encontrados sin vida, informó su directora, Carla Palacios.
El objetivo del memorial, que nació en agosto de 2021, fue crear “un lugar donde pudieran converger, expresar el sentimiento que sienten al no tener a sus seres queridos cerca. Y se ha trabajado este espacio como un lugar de memoria viva, en donde se busca también recordar a las personas desaparecidas, también como una forma de exigencia”, explicó.
Espacio de visita
Destacó que para las familias se trata de un lugar muy importante, porque al no tener a sus hijas e hijos cerca, se convierte en un lugar para su hijo, en donde puede visitarlo.
El lienzo que suma 11 historias y rostros de 10 hombres y mujeres desaparecidas, así como el de una madre buscadora que nunca encontró a su hija “no es un altar, es memoria viva, es un espacio también de exigencia de verdad y justicia”, subrayó.
El sacerdote Francisco García Salinas, quien acompaña a las madres buscadoras desde 2017, bendijo los cinco murales que fueron develados ayer como parte del memorial.
Invitan a misa mensual
La segunda misa del año por las personas desaparecidas y víctimas de feminicidio se llevará a cabo hoy, a partir de las 11:00 de la mañana en la Misión de Guadalupe, y es una oportunidad que tiene la comunidad de acercarse y solidarizarse con las madres y familiares que perdieron a un ser querido, destacó el sacerdote Francisco García Salinas.
“Tenemos la misa para las familias buscadoras, para orar por todos los desaparecidos, hombres y mujeres de nuestra ciudad. Están todos cordialmente invitados para acompañar a las familias que pasan por esta lamentable experiencia de dolor. Lo hacemos cada primer sábado del mes y estamos invitando a todos los que nos puedan acompañar”, dijo al invitar a la comunidad a acudir y acompañarles.
El sacerdote, que desde 2017 acompañan a las madres de hombres y mujeres víctimas de desaparición, trata y feminicidio, lamentó que las madres buscadoras expresan vivir una actitud de juicio por parte de la sociedad, la cual muchas veces no está consciente del dolor que viven al buscar a sus hijos e hijas.
“¿Cómo se les puede acompañar a las familia?, pues estando ahí presentes. Es muy difícil darles un mensaje; sin embargo, las madres buscadoras valoran mucho la cercanía, la asistencia, el saludo, el abrazo, porque viven una profunda experiencia de soledad, hay fechas que ellas sufren mucho por la ausencia de su hijo, de su hija, desaparecidos. Entonces, ¿cómo se puede apoyar?, pues estando presentes, acompañando los eventos en donde ellas manifiestan su dolor, su petición de apoyo”, compartió.
Explicó que la misa mensual es un espacio propicio para apoyar a las madres, porque es un momento de sencillez, de humildad, de esperanza. Y es una manera de hacerles sentir nuestra cercanía.
De acuerdo con el reporte de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua (FGE) al Centro de Derechos Humanos Paso del Norte (CDHPN), desde 1975 hasta ayer sumaban más de mil personas desaparecidas en Ciudad Juárez.