Quizás muchísima gente conozca a Trudie Styler por ser la esposa de Sting, pero para muchos otros, especialmente para trabajadores de la industria cinematográfica, es una respetada y talentosa productora, con un largo historial de créditos que se cuenta por decenas.
La británica, de 72 años y quien comenzó su carrera como actriz hace cinco décadas, ha participado como productora de más de 50 filmes, de los cuales 18 se han estrenado en el TIFF (Toronto International Film Festival).

"Una de mis máximas ilusiones en el cine es llevar a cabo una película. Disfruto el camino que he ido pavimentando y consolidando como productora y compartir mi experiencia.

"Básicamente he desarrollado un alto sentido de la paciencia y de la insistencia, porque es muy raro que una película se haga de un día para otro: tardamos siete años en darle forma a esta película que estoy presentando", comentó Styler, en entrevista sobre Up Against It, largometraje en el que funge como directora, coproductora y coadaptadora, y el cual estelarizan Antonio Banderas, Eva Birthistle y Eden Hamilton.

En la presentación oficial, celebrada en el Roy Thomson Hall, la realizadora estuvo acompañada por su marido, con quien tiene más de 40 años de relación. De manera cortés, el ex The Police, de 74 años, declinó dar entrevistas para no desviar la atención del trabajo de su cónyuge.

¿Y en qué películas ha intervenido Trudie Styler como productora? Baste mencionar Siempre Alice, que le dio un Óscar a Julianne Moore, o La Extraordinaria Vida de Eleanor, que fue la ópera prima de Scarlett Johansson.

También hizo lo propio con Snatch. Cerdos y Diamantes, de Guy Ritchie; La Última Noche, de Camille Griffin, y The Kindergarten Teacher, coestelarizada por Maggie Gyllenhaal y Gael García Bernal.

"El cine se mueve mucho y hay oportunidades en muchos lugares, el problema siempre será el financiamiento. He leído guiones de los que digo '¿cómo es posible que no se hagan ya?', pero todo depende de muchos factores.

"Sin duda, me gusta estar involucrada en películas que le den espacio a directoras, a un elenco femenino, a un equipo de producción femenino, pero no es un requisito. El buen cine es de todos", justificó.

La película que Styler estrenó en el TIFF narra la historia de una pareja madura ya separada que se entera de que su hija padece una enfermedad muy grave y deberán hacer equipo nuevamente para ayudarla.