Oasis, la banda de Mánchester cuyos himnos ayudaron a definir los años 90 antes de que las desavenencias entre los dos hermanos Gallagher, Noel y Liam, la destrozaran, se reunió en 2025 para un tour por Gran Bretaña, Irlanda, América, Asia y Australia.


El documental Oasis: Don't Look Back in Anger, presentado ayer fuera de competición en el Festival de Cine de Venecia, narra la gradual reconciliación durante semanas de ensayos y meses de gira. Se ve a Liam Gallagher, cantante, reunirse tras 15 años con Noel, segunda voz y guitarrista.


Lo primero que hace es quejarse de unos protectores acústicos de la batería ("me sacan de quicio", dice), antes de lanzarse a interpretar las canciones con su estilo característico y luego marcharse sin decir ni una palabra.


"Son ingleses de clase trabajadora, no van a mostrar emoción, ni siquiera se van a dar la mano", recordó el guionista Steven Knight, en entrevista.


El hecho se vio favorecido por las incipientes relaciones entre sus hijos, que no se conocían antes del reencuentro.


"Creo que, una vez que sus hijos se involucraron, eso fue el cemento. Sus hijos se conocieron y se hicieron amigos", aseguró Knight. "Desde el principio, queríamos que esta fuera una película sobre la reconciliación, la redención y el perdón".


Al final de la cinta, Noel describe a Liam como "encantador", algo que admite que nunca había esperado oírse decir a sí mismo.


Por otro lado, Robert Pattinson llevó a la Mostra de Venecia la película Primetime, basada en la controvertida emisión de telerrealidad de NBC To Catch a Predator, emitida entre 2004 y 2007, en la que el presentador Chris Hansen atraía a pederastas a falsas citas con menores, para desenmascararlos ante las cámaras.


"Desde el principio estuve muy apegado a este proyecto y a todos los involucrados en él", dijo a la prensa el actor y productor del filme, de 40 años, junto al director Lance Oppenheim, de quien es la ópera prima.