Para reconstruir una infancia que recordaba más por sus emociones que por hechos precisos, Bruno Santamaría Razo recurrió a su familia y al equipo de su película.
En Seis Meses en el Edificio Rosa con Azul (2026), su primer largometraje de ficción, Santamaría combina entrevistas con sus padres y escenas de su infancia recreadas con actores.
La cinta, presentada en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), sigue a Bruno, de 11 años, cuando se enamora de su mejor amigo Vladimir y su padre recibe un diagnóstico de VIH en la Ciudad de México de 1996.
Durante la pandemia entrevistó a sus padres y revisó archivos familiares, pero no todos recordaban aquella etapa de la misma manera.
"Al empezar a escribir me di cuenta de que, para conectar las ideas y las imágenes, debía recurrir deliberadamente a la imaginación", explicó Santamaría (Margarita, Cosas Que No Hacemos) en entrevista.
Los prejuicios que vinculaban el VIH con la homosexualidad influyeron en su experiencia al salir del clóset, al igual que las expectativas sobre la masculinidad que enfrentó desde niño.
"No son construcciones explícitamente violentas, pero son profundamente violentas porque te reprimen y te marcan", explicó.
Al trabajar con Sofía Espinosa y Lázaro Gabino Rodríguez, quienes interpretan a sus padres, reconoció en ella una actitud protectora y en él otra más cuestionadora.
"Sentía que ese tipo de relación me recordaba algo como de mi propia relación con mi mamá y con mi papá, que siento que sí es algo que estaba buscando. Como que inconscientemente creo que conecté mucho con una sensación de protección, de cuidado", contó.
En el reparto también participan Jade Reyes, quien interpreta a Bruno, Teresa Sánchez, Valeria Vanegas y Anuar Vera.
Para interpretar a Diana, Sofía Espinosa compartió recuerdos familiares con Santamaría, tomó clases de aeróbics con la madre del cineasta y participó en juegos con Jade Reyes.
Tras el diagnóstico de su esposo, Diana intenta dejar en segundo plano sus propias emociones para afrontar los cambios en su familia.
"Yo creo que lo interesante para mí de ese personaje es que recibe una noticia y entonces lo primero que piensa es, a ver, tengo que resolver, tengo que poder sostener una familia yo sola, entonces, ¿qué tengo que hacer? Trabajar. Entonces se llena de trabajo y trata de estar presente con sus hijos y pone la fonda, arma las clases de aerobics", comentó Espinosa.
La actriz, ganadora del Ariel por Gloria (2014), también se describió como una persona hiperactiva, acostumbrada a organizar agendas ambiciosas.
"Si quieres trabajar, si quieres tener espacios para ti, si quieres maternar, pues de pronto hay que hacer un poquito de malabar y de pronto también hay que saber parar, que esto estamos aprendiendo", señaló.
El pasado en imágenes
La diseñadora de producción Ivonne Fuentes transformó un departamento de Santa María la Ribera en la casa donde creció Santamaría, con ayuda de álbumes familiares.
Para la película, las entrevistas se grabaron en digital y las recreaciones en 16 milímetros, formato que obligaba a decidir cuándo repetir o improvisar.
"El foco estaba puesto en las personas y no tanto en el monitor, porque al ser una cámara de película no podíamos ver exactamente qué es lo que estábamos filmando más que a través de la cámara", explicó Santamaría.
Después de su estreno mundial en la Semana de la Crítica de Cannes y su estreno mexicano en Morelia, Santamaría prevé que la película llegue a las salas de cine durante el primer semestre de 2027.