Con consignas políticas y sociales, Kneecap pidió por una Palestina libre al ofrecer su primer concierto en México, la noche de este jueves en el Pabellón Oeste del Palacio de los Deportes.


A partir de las 20:59 horas, con DJ Próvaí al frente de las tornamesas, Mo Chara y Móglaí Bap hicieron del escenario una extensión de su imaginario provocador, festivo y atravesado por una historia que se resiste al olvido.


El trío alternó rimas y actitud al tender un puente entre la memoria histórica y la fiesta contemporánea al interpretar temas como "Smugglers & Scholars" y "Sick in the Head", la cual mezcla el inglés con el gaélico irlandés.


"El sueño imaginario de un millón de irlandeses muere en Estados Unidos y es resultado de la caída del polen por parte del gobierno británico", decían los visuales durante "An Ra".


Taty Soberon, integrante de Bloody Blenders!, disfrutó el concierto casi hasta el frente del público, donde algunos fans lanzaron sus cervezas sobre la cabeza de los demás.


Las banderas de Palestina e Irlanda estuvieron posadas sobre el filo de la consola en el escenario y durante "Get Your Brits Out", en la pantalla apareció el nombre de la canción en letras rojas con el fondo negro.

 Kneecap. Crédito: Karla Ayala
Kneecap. Crédito: Karla Ayala
 Kneecap. Crédito: Karla Ayala
Kneecap. Crédito: Karla Ayala
 Kneecap. Crédito: Karla Ayala
Kneecap. Crédito: Karla Ayala
 Kneecap. Crédito: Karla Ayala
Kneecap. Crédito: Karla Ayala

El idioma no importó. Al rapear en irlandés, una lengua desplazada durante siglos por el inglés, el trío convirtió cada verso en una afirmación cultural y política, sin renunciar a las historias de excesos, barrio y rebeldía que alimentan sus canciones.


Entre el público predominaron los fans extranjeros muy altos; algunos de ellos traían puesto pasamontañas con los colores de la bandera de Irlanda. Otros más traían la bandera de Palestina.


Con sus rimas de hip hop irlandés, Kneecap convirtió el concierto en una descarga de irreverencia, beats contundentes y reivindicación política, con un público dispuesto a saltar, corear y dejarse arrastrar por la energía del trío.


Entre bajos que retumbaron y rimas lanzadas con fluidez, la audiencia respondió con brincos, brazos en alto y voces que se sumaron al estruendo de "Fine Art" y "FENIAN".


"Son como los Molotov irlandeses, ¿no?", comentó una mujer entre el público después de "H.O.O.D" mientras el trío pedida levantar las manos para tomar la foto del recuerdo y consignar "¡Palestina libre!".


La irreverencia no es un accesorio para Kneecap. Incluso el nombre remite a una práctica de castigo empleada por grupos paramilitares durante el conflicto norirlandés: disparar en las rodillas para incapacitar. Una referencia incómoda que el grupo incorpora a su identidad.